Nueva York.- La Federación Hispana y políticos de Nueva York se unieron hoy para lanzar una campaña pública de alerta sobre el problema de la diabetes, una epidemia que afecta a más de 300.000 latinos adultos en esta ciudad.

«La diabetes es una epidemia en la comunidad latina que se puede combatir», afirmó José Calderón, presidente de la Federación Hispana, quien lamentó que uno de cada dos niños latinos desarrollarán la enfermedad si no se previene a tiempo.

En la campaña, políticos latinos como el presidente del condado de El Bronx Rubén Díaz, el senador estatal Gustavo Rivera y el asambleísta Nelson Castro de ese condado, la concejal Melissa Mark-Viverito y el asambleísta Robert Rodríguez de El Barrio latino de Harlem, exhortan a los hispanos a hacerse la prueba.

El 20 % de la población latina de El Bronx ha sido diagnosticada con diabetes.

«Sólo toma cinco minutos» es el mensaje en los afiches con la imagen de los políticos, que incluye además al senador Jeff Klein, entre otros, y que la Federación distribuirá entre las más de cien organizaciones de servicio a la comunidad hispana afiliadas a esa entidad.

El año pasado la campaña alcanzó a alrededor de 1,2 millones de latinos y los organizadores esperan repetir o superar esa cifra con la ayuda de los medios de comunicación, grupos comunitarios, políticos, el Urban Health Plan y el hospital Monte Sinaí, donde se hacen las pruebas.

«Lo importante es llegar a las agencias comunitarias para que digan lo que está pasando porque es una enfermedad que se puede prevenir», insistió a Efe Calderón.

Mientras que el senador estatal Klein, que distribuirá los carteles de la campaña en todas las comunidades del distrito que representa en El Bronx, destacó que la campaña «es bien importante. Tenemos que hacer todo lo que podamos para llegar a la comunidad hispana con campañas educativas».

La diabetes es la causa principal de insuficiencia renal, amputaciones no traumáticas de las extremidades inferiores y casos nuevos de ceguera en adultos en EE.UU., así como la séptima causa de muerte en este país, la sexta entre hispanos.

Las estadísticas señalan además que los hispanos tienen mayor riesgo de desarrollar y morir de la enfermedad, y dos veces más probabilidad que otras poblaciones de sufrir de complicaciones como enfermedades cardíacas, alta presión arterial, ceguera, enfermedades de los riñones, amputaciones, y daños en el sistema nervioso.

En general, en EE.UU. hay 20,8 millones de personas, o el 7 % de la población, que sufren de todos los tipos de diabetes.

Hay varios tipos de diabetes: La Tipo 1,o la diabetes juvenil, la diabetes gestacional que se manifiesta en mujeres embarazadas, la pre-diabetes que ocurre cuando los niveles de glucosa en la sangre son mayores que los normales pero no lo suficientemente altos como para diagnosticar diabetes.

Por último, está la Tipo 2, que es la más común en adultos, y que se está manifestando en los niños con problemas de obesidad.

Henry Cruz, de origen puertorriqueño, sabe lo que es la diabetes ya que debido a la enfermedad perdió la visión de un ojo y es ahora portavoz para la comunidad latina de la Asociación de Diabetes de EE.UU.

Recordó que cuando tenía diez años, una prueba casera que le hizo su hermana reveló que tenía diabetes y pese a que a dos hermanos se le había diagnosticado, su madre no le prestó importancia alegando que dio positivo porque acababa de comer.

Sin embargo, la enfermedad siguió avanzando sin que recibiera tratamiento médico y cuando terminó la universidad quedó ciego. Según Cruz, una de las cosas que más le dolió es que no podía ver a dos de sus sobrinos, a los que ayudaba a criar ya que su hermano y esposa habían muerto.

«Cuando los toqué sentí que los niños, de 7 y 8 años, estaban pasando algo bien difícil y me causó angustia porque los adoro y yo los cuidaba mucho», indicó Cruz.

Tras una cirugía que le llevó a recuperar la visión de un ojo, llevó a los niños a vivir con él y unos años más tarde, también se hizo cargo de los tres hijos de otra hermana que murió de cáncer.

Cruz destacó que la comunidad latina debe perder el miedo a ir a un médico y no debe sentir vergüenza o culpabilidad por haber desarrollado diabetes u otra condición.

«No es algo de qué avergonzarse, vergonzoso es no manejar al enfermedad y morir antes de tiempo», afirmó.

Una persona se hace una prueba para conocer los niveles de azúcar en sangre. EFE/Archivo