SAN DIEGO.- El gobierno de la ciudad de San Diego decidió dar marcha atrás en el controversial proyecto denominado: Red Light Photo Enforcement (Foto en Luz Roja), que ha causado denuncias e incluso demandas ante la corte, por parte de automovilistas locales.

La conclusión de este programa fue una promesa que el alcalde Bob Filner había hecho a los electores, y lo confirmó el sábado por la mañana junto al director de policía de San Diego, William Lansdowne.

Los funcionarios estuvieron presentes en los semáforos localizados en City Grape y North Harbor Drive, y observaron como empleados municipales los removieron del lugar.

Un dato significativo es que se estima que un 30 por ciento de las infracciones que provocaron inconformidad por parte de los consumidores, se originaron en esta intersección de considerable tránsito vehicular y que comunica al centro de la ciudad con el aeropuerto internacional Lindbergh Field.

“Hasta ahora este sistema empleó tecnología robótica para capturar automovilistas en la versión de una trampa de tráfico en San Diego; este no es un modo apropiad de aplicar las leyes y enseñar a las personas respecto al tránsito”, consideró el alcalde.

“Yo he escuchado a los residentes que están enojados y confundidos acerca de la confiabilidad de este sistema; he escuchado a ingenieros de tráfico informar sobre estadísticas de accidentes y cambios de patrones de tráfico en nuestras carreteras, y he escuchado al jefe Lansdowne como ha descrito el entrenamiento, conocimiento y discreción de sus oficiales tienen que aplicar los tráficos de leyes”, dijo el alcalde.

Cabe hacer mención que la compañía a la que la pasada administración municipal encabezada por Jerry Sanders había otorgado la concesión es a la empresa identificada como “Asís RLC-300, de by American Traffic Solutions inc.”.

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