SAN DIEGO.- “Estoy muy contento de que la Junta de Educación aprobara mi propuesta para proporcionar aire acondicionado a nuestras escuelas de clima calientes debido al bono resultante de la Proposición Z”.

Dichas aseveraciones la hizo Kevin Beiser, vicepresidente de la Junta del (San Diego Unified School District) Distrito Escolar Unificado de San Diego.

Como antecedente, en 1988, en un reporte titulado: “San Diego’s Educational Sweat Shops” (Fábricas de Sudor en Educación en San Diego) se puso de manifiesto el problema que ha significado para las comunidades escolares locales la falta de aire acondicionado en los salones de clase y la urgencia de contar con el mismo.

El informe del Gran Jurado agregaba que existen hechos “claramente articulados que los padres y los estudiantes han sido conscientes de que durante años, el opresivo calor (resentido dentro de las aulas escolares) ha sido un riesgo para la seguridad y la salud de los niños”.

Incluso, indicó Beiser, se documentaron varios casos de salones o aulas en el que el calor llegó, en algunos días, a registrar hasta 102.5 grados Fahrenheit.

Beiser recordó que como maestro también el tocó observar durante años lo que sus alumnos padecían por no haber aire acondicionado en el salón de clases. Los estudiantes recibían sus clases con el sudor en la cara, y a pesar de tener ventiladores, era insuficiente.

“Cuando su escuela fue remodelada y se instaló el acondicionado aire, el ambiente de aprendizaje fue mejorado enormemente y los estudiantes cómodamente podría centrarse en el aprendizaje”, mencionó a manera de ejemplo el ahora funcionario eductativo.

En un comunicado difundido por el distrito escolar, se indicó que al ser elegido en 2010 como miembro de la junta, Beiser acudió a un considerable número de escuelas para escuchar los puntos de vista de los estudiantes, el personal, la administración escolar y los padres de familia sobre cómo podría ayudar a mejorar los planteles educativos locales.

La realidad no le dejó, dijo, duda alguna sobre la problemática, ‘pues sintió el calor de primera mano; los niños y el personal tenían una conclusión común: El calor es insoportable. No sólo es un problema de salud, sino que también hace que el aprendizaje sea casi imposible”.

Indicó que con base en todo lo señalado y de cientos de correos electrónicos enviados por el público ha tenido comunicación constante con el superintendente Bill Kowba para buscar una solución al problema.

Después de varias reuniones con los miembros de la comunidad, Beiser pidió explorar qué cuánto representaría un proyecto de esta índole, estimándose, de manera preeliminar, en alrededor de $9 millones instalar el aire acondicionado en 59 escuelas consideradas dentro de la zona de clima cálido (Zona 3); es decir, a 2 mil salones, impactando a miles de estudiantes.

Se recordó que la llamada Proposición Z, aprobada por los votantes en las elecciones del 6 de noviembre, el asunto ocupó el tema más importante de la agenda la junta directiva el pasado 12 de febrero.

Se destacó que en dicha reunión, los miembros de la junta directiva de SDSUD de 4 a 1, (votando a favor los miembros John Lee Evans, Richard Barrera, Kevin Beiser y Marne Foster, y con el voto en contra de Scott Barnet, de instalar refrigeración en las escuelas, el superintendente

Kowba anticipó que se continuará con este proyecto, pero advirtió que para que todas las escuelas cuenten con el sistema de aire acondicionado se requerirá obras de instalación que tomarán de 18 a 24 meses más.

Cabe destacar, por último, que la carencia de aire acondicionado en un problema –largamente emplazado- que agobia a alumnos y maestros no sólo en las escuelas de la ciudad de San Diego, sino planteles de varias primarias, secundarias y preparatorias de Chula Vista, San Ysidro, Imperial Beach y de las ciudades del norte del condado.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com