WASHINGTON..- Tres hermanos hispanos han sido detenidos en relación con el secuestro de Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight, quienes escaparon de la vivienda en Cleveland (Ohio, EE.UU.), de uno de ellos con la ayuda de unos vecinos, informó el canal local WEWS.

Los sospechosos del secuestro de las tres jóvenes, tienen 50, 52 y 54 años, y se espera que las autoridades confirmen las identidades.

El propietario de la casa de la que fueron rescatadas las tres mujeres y que ahora está siendo registrada por la policía es Ariel Castro, de 52 años.

Amanda Berry, desaparecida en 2003, Gina DeJesus, en 2004, y Michelle Knight, en 2002, fueron encontradas después de que dos hombres acudieran ante los gritos de auxilio de una de ellas, rompieran parte de la puerta y llamaran a la policía.

Las tres se encuentran aparentemente en buen estado de salud, aunque han sido trasladadas a un hospital donde permanecen bajo observación

Charles Ramsey y Ángel Cordero fueron los primeros en acudir a la casa para ayudar a liberar a Berry, que cuando desapareció en 2003 tenía 16 años. Berry apareció junto a una niña de 6 años, hija de la misma.

En la conversación telefónica con la policía una desesperada y nerviosa Berry asegura: “He sido secuestrada, he estado desaparecida por 10 años. Estoy aquí, ahora soy libre”.

Juan Pérez, vecino de Castro durante décadas, dijo al canal WEWS, que el propietario de la casa era una persona afable, que mantenía una buena relación con los vecinos y que solía dar paseos a los niños del barrio en su todoterreno.

La comunidad alrededor de las Avenida Seymour de Cleveland es predominantemente hispana y los vecinos siguen sin poderse creer que un vecino pudiera haber mantenido durante tantos años a tres chicas secuestradas.

El agente especial del FBI encargado del caso, Stephen Anthony, dijo que “estas tres chicas han mostrado la última definición de supervivencia y perseverancia. Ahora comienza el proceso de cura”.

Según Ed Tomba, subjefe de policía de Cleveland, “la verdadera héroe es Amanda, sin ella ninguno de nosotros estaríamos aquí ahora”.

Flask reveló que las autoridades llegaron a llamar a la puerta de la casa en la que se encontraban las desaparecidas en enero de 2004, por una queja contra Ariel Castro por haber abandonado a un niño cuando era conductor de un autobús escolar.

Nadie respondió dentro de la casa ese día y la policía abandonó el lugar sin llevar el caso más allá.

La autoridades revelaron que Ariel Castro tiene otras propiedades y los agentes tienen previsto registrarlas.

Amanda Berry desapareció en abril de 2003 a la edad de 16 años; Gina DeJesus, de orígenes puertorriqueños, en 2004 y con 14 años.

La policía confirmó que Michelle Knight, cuya desaparición no había acaparado tanto la atención mediática, se desvaneció en 2002, cuando tenía 20 años, y ahora tiene 32.

En entrevista con la cadena local Fox 8 de Cleveland, Julio Castro, tío de Ariel, se mostró sorprendido de que la policía esté registrando la casa de su familiar y reveló que DeJesus era amiga de la familia.

“Gina es amiga de la familia, han sido amigos nuestros, ellos han crecido juntos”, indicó Castro.

Las desapariciones de Amanda Berry, que fue rescatada junto con una niña de 6 años, y Gina DeJesus eran bien conocidas por los vecinos de Cleveland por la gran campaña mediática que habían organizado sus familias para pedir información sobre ellas.

La madre de Berry falleció en 2006 y, según la cadena local WEWS, nunca perdió la esperanza de que su hija estuviera viva tras desaparecer el 21 de abril de 2003 cuando regresaba de su trabajo en un Burger King de Cleveland.

Gina DeJesus desapareció en la misma zona en agosto de 2004 cuando regresaba de la escuela. Sus padres pidieron reiteradamente su liberación y organizaban una vigilia anual en el aniversario de su desaparición.

Michelle Knight, la que más tiempo habría pasado recluida en la casa de Ariel Castro, es de la que se conocen menos detalles, ya que ni siquiera el FBI la tenía en sus archivos de personas desaparecidas.

Según el diario Plain Dealer de Cleveland, la policía y los servicios sociales consideraron que Michelle había huido de casa, ya que había perdido la custodia de un hijo.

Su madre Bárbara, siempre consideró que su hija, que desapareció con 18 años y ahora tiene 32 no podía haber desaparecido sin dejar rastro por voluntad propia.

EFE

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