SAN DIEGO.- Jesús Alberto del Solar Navarro, quien nació en Tijuana y creció en Escondido, fue una de las primeras bajas de la llamada Iraquí Freedom Operation (Operación Libertad Iraquí), al perecer ‘en un fuego amigo’ el 27 de marzo del 2003, le deja a su padre Fernando un recuerdo dulce dentro de lo amargo de esta tragedia:

“Resulta que llegué a la oficina donde trabaja una señora y su hija de 17 años, y al verme, ella me preguntó si yo era el padre del soldado que murió en Iraq, y al decirle que si, que Jesús es mi hijo, la jovencita estalló en llanto y me dijo:, «señor, yo estoy viva gracias a su hijo».

Este relato lo hizo el padre del llamado Guerrero Azteca, movimiento que Fernando Suárez del Solar ha encabezado buscando reivindicar la memoria de su hijo y de todos los soldados estadounidense, desplegados en el exterior, muertos en combate.

Luego de calificarla como una “super sorpresa de vida”, el padre de Jesús Alberto agregó en un escrito en su muro de facebook: “la historia es que en 1998, casi recién llegados a Escondido y con Jesús apenas de 16 años, regresaba de la escuela, cuando escuchó llantos y gritos de auxilio. Entonces, él se acercó y vio a una nenita de 1 1/2 años de edad convulsionándose y ahogándose, la familia no hablaba inglés y en el susto no atinaban a reaccionar’.

“Entonces Jesús tomo a la nena y llamó al 911 y practicó los primeros auxilios que él ya había aprendido de parte mía y en la escuela, y siguió las indicaciones por teléfono de la operadora del 911, cuando la ambulancia llegó, la nenita ya estaba fuera de peligro y le dicen los paramédicos que gracias a la oportuna y valerosa intervención de mi hijo Jesús la nena se había salvado, y hoy, después de tantos años, pude conocer a esa nenita que mi hijo salvo”.

“Gracias Jesús por ser un héroe para nuestra gente hermana, eres un orgullo para mi y para todos los que te conocieron, te amo hijo”., concluyó Suárez del Solar.

El claro-oscuro

Pero no todo es tan optimista para el promotor del movimiento denominado Guerrero Azteca en honra a la memoria de su hijo, pues en una reciente entrevista con un noticiero de la abc de Londres en español, respondió a la pregunta: ¿cuál fue su reacción a las fotografías? (de su hijo y los demás soldados muertos dentro de los ataúdes).

“Fue triste’, dijo durante la entrevista, “porque me hizo recordar el momento en que mi hijo fue trasladado de Dover (el mayor depósito militar mortuorio de Estados Unidos) para acá, a California”.

“Al principio, cuando vi las fotografías”, agregó, “pensé que por fin el gobierno había abierto las puertas a la comunidad para ver la realidad de lo que pasa en esta guerra, pero cuando me enteré de que bloquearon la fotografía, y de que la periodista que la tomó fue despedida de su trabajo, me di cuenta que el gobierno sigue empeñado en ocultar la realidad de lo que está pasando al pueblo americano”.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com