Nunca hay que decir de este agua no beberé. Eso es lo que va a pasar con el armario de la mayoría de las mujeres este 2013 gracias a las propuestas que el mundo de la moda ha lanzado de la pasarela a la calle. Vuelve el pantalón de pata de elefante y, atención, el blanco se apodera del calzado. ¿Quién dijo miedo?

Con la llegada del invierno las calles se han vestido de piel, se han adornado con todo tipo de cuadros y los zapatos con plataforma, que normalmente dejaban su huella sobre la calzada, han dejado paso a los de suela fina y botas de tacón cubano adornadas con brillantes, tachuelas o cualquier pieza que le del toque “chic”.

Para derrotar al frío la mujer de 2013 tendrá las suficientes opciones para salir victoriosa ya que el complemento ideal de cualquier “look” será un abrigo de pelo o una elegante estola que se podrá combinar tanto con un vestido como con unos vaqueros.

Pero si hay un estilo que no hay que perderse es el militar, llamado “army girl”, ya que se ha convertido en el imprescindible pese a que llevemos dos temporadas con él.

Las parkas de estilo militar, las chaquetas con estampado camuflaje y las gruesas casacas de paño de doble abotonadura, gracias a firmas como Salvatore Ferragamo o Isabel Marant, se han reinventado con adornos y brillos en sus solapas, cuellos o bolsillos.

Perfecto compañero de este estilo es la complicada tendencia “peplum” que no es más que aquella camisa, top o falda que, al nivel de la cintura, luce un gran volante que hace que nuestras caderas tomen volumen e importancia. No apto para todos los públicos.

El todo por el todo

Para las más atrevidas, el estilo barroco será perfecto. Vuelve el todo por el todo con volúmenes de infarto, las blondas, los infinitos encajes y la pedrería XXL. La crisis desaparece con estas prendas que, para no resultar excesivas, serán perfectamente combinables con prendas más relajadas como un pantalón clásico.

Las pasarelas también han apostado por la estética gótica que ha hecho regresar con fuerza el terciopelo, los encajes y las cruces, buque insignia de este estilo que ha dejado de ser tétrico para convertirse en sobrio y elegante, apto tanto para el día como para la noche más larga.

Aquellas que se quieran bajarse del autobús del exceso, sepan que tendrán refugio en la estética “british” y setentera. Ambas nos permitirán recuperar los incónicos pantalones de pata de elefante y aquellas camisas de cuadros de cuando íbamos al instituto. Las sudaderas tamaño XXL, así como jerséis de punto grueso son otro gran protagonista del “street style” que adopta esta estética. No se puede olvidar tampoco incluir en el armario alguna prenda con combinaciones geométricas, sobre todo en blanco y negro.

Vestirse por los pies

Puede que este año lo primero que pensemos al vestirnos sea en el calzado. Adoptar una imagen masculina seguramente sea una de las decisiones que se tomarán con más frecuencia por su comodidad, estilo y vigencia. Para conseguir el llamado “total look” se tendrá que acudir a los “slippers” y “creepers”, esos zapatos de suela gruesa que, pese a no contar con la aprobación de muchos, tienen seguidoras, como las firmas Prada o Chanel.

Pero si de lo que se trata es de subirse a las alturas, las plataformas con tacón grueso y fino, zapatos sin plataforma y tacón afilado o con tacón corrido, serán los protagonistas del año.

Eso sí, la novedad llega de la mano de los zapatos con pulsera y los colores claros, en concreto el blanco, que serán un éxito de cara a la primavera-verano.

Este color, hasta ahora denostado si de calzado de hablaba, ha tomado con fuerza las pasarelas provocando la sorpresa de muchas mujeres que, hasta el momento, asociaban este color a botas altas que sólo vestían algunas “tribus” urbanas no muy afines a las tendencias.

Cara bonita

Los nuevos “looks” en belleza traen tranquilidad y sencillez al rostro tal y como se ha visto en las principales pasarelas mundiales. Maquillajes de tonos mate, peinados “vintage” con románticas ondas, la coleta más clásica, y, sobre todo, la naturalidad para el día.

Si lo que se pretende es brillar en la noche, hay que seguir apostando por el ya clásico “ojos ahumados” que se sitúa como la opción ganadora.

Otra de las versiones será la raya en el ojo que en sus distintas versiones se puede adaptar al estilismo depende de cómo se aplique el “eye liner”. Delgada y alargada para los ojos de gata, o gruesa para profundizar la mirada y hacerla mágica. Las pestañas también toman protagonismo y, gracias a los “kits” de pestañas postizas, pueden crecer de un día para otro.

De postizos también hay que hablar si hablamos de cabello. En concreto el rey de 2013 será el flequillo postizo que se convertirá en el mejor aliado para abrigar la frente y ser, a la vez, las “it girl” de la oficina.

Y no sólo el flequillo puede ser el mejor aliado para cambiar nuestro aspecto rápidamente, sino que también se puede acudir a un poderoso moño postizo que, en la mayoría de las ocasiones, será la pieza clave para coronar el mejor estilismo, tanto el del día como el de la noche.

EFE

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