El estado de California debe imitar el plan anunciado por el Procurador General Eric Holder de liberar a prisioneros por ciertos delitos relacionados con la venta de drogas y reducir, en estos casos, las llamadas sentencias mínimas obligatorias.

Durante un discurso pronunciado en la ciudad de San Francisco, California, ante los miembros de American Law Bar Association (Barra de Abogados Americanos), Holder sostuvo que “el cambio es necesario para frenar los crecientes costos de encarcelamiento y para hacer el sistema de justicia más justo”.

La organización American Civil Liberties Union (ACLU) de California emitió este pronunciamiento y elogió fiscal general Holder “por dar este importante paso para prevenir el uso de las más severas sanciones federales de drogas para las personas condenadas por delitos de drogas de bajo nivel”.

“Este es un acontecimiento magnífico. California debe seguir el ejemplo de la Procuraduría General. Debemos abandonar las políticas fallidas y costosas del pasado que han dejado demasiadas personas encerradas durante demasiado tiempo que no necesitan estar en la cárcel para mantener a nuestras familias y comunidades seguras”, indicó en un reporte en el que expresa su postura.

Y agregó que “ahora es el momento de centrarse en las reformas frontales sobre sentencias, especialmente para los delitos de drogas de bajo nivel, no violentos, que reduzcan los gastos innecesarios en el encarcelamiento y hasta dinero gratis para los tipos de rehabilitación, educación y programas de capacitación laboral que permitan reducir la delincuencia y mejorar la seguridad pública”.

“Un primer paso crucial hacia la consecución de los tipos de sentencia a las reformas en California, que tanto se necesitan está pasando SB 649, que daría a los fiscales locales discreción para cargar la simple posesión de drogas como un delito menor en lugar de un delito grave”, agregó ACLU.

La organización pidió al público a que llamen a sus legisladores a votar SÍ a la SB 649. Podemos ayudar a California a cambiar sus prioridades fuera de la cárcel como una talla única para todos solución a la delincuencia y la búsqueda de soluciones que realmente va a crear la seguridad para nuestras familias y comunidades”.

Pese a ello, alcaldes de las ciudades fronterizas México-Estados Unidos afirman que parte de la responsabilidad por los altos niveles delictivos se origina en la presencia de reclusos ‘reciclados’ de cárceles estadounidenses, y en el caso de Baja California, concretamente de California.

Cabe destacar que en los últimos tres años, más de 3 mil exreos han sido liberados de prisiones de California, generando problemas en la región fronteriza, pues buscan esas ciudades para ‘limpiar’ sus antecedentes penales, y en el mayor de los casos siguen delinquiendo.