SAN DIEGO.- Un estudio de la Universidad de California indicó que las hispanas continúan consumiendo durante el embarazo productos como atún, salmón u otros alimentos enlatados cuya ingestión habitual podrían causar defectos prenatales.

El estudio, publicado en la revista científica “Nutrition Journal” por investigadores de los campus Riverside y San Diego, señaló que los proveedores de salud deben redoblar sus esfuerzos de consejería en relación con los peligros de las toxinas ocultas en los alimentos.

El 99 % de las mujeres encuestadas reconoció comer carne mientras estaba embarazada, el 74 % comieron pescado, típicamente atún, tilapia y salmón, al tiempo que todas comían fruta, pero menos de una tercera parte tomaron la dosis recomendada de más de una porción al día.

El 74 % aseguraron comer comida enlatada, particularmente frutas, vegetales y sopa, y el 49 % tomaron medicinas sin receta, particularmente el acetaminofén o paracetamol.

Bajo el título “Hábitos de consumo de mujeres embarazadas y sus implicaciones para la biología de desarrollo: una encuesta predominantemente de mujeres hispanas en California”, psicólogos encontraron que las dietas de estas mujeres incluían también alcohol (6 %), cafeína (80%) y agua sin embotellar (12 %).

La estudiante doctoral en biología de Riverside y coautora del estudio, Sarah Santiago, dijo que los hallazgos son únicos, porque destacan los riesgos ocultos de consumir toxinas en comida y bebidas que tradicionalmente no son considerados de riesgo para los fetos.

“El consumo de atún, salmón y alimentos enlatados, postres con azúcar, comida rápida y el agua de la llave, además de bebidas cafeínadas y alcohólicas durante el embarazo ha sido determinado como no saludable, debido a la presencia de toxinas ambientales que tienen efectos dañinos en los descendientes en desarrollo”, de acuerdo a los investigadores en el estudio.

Esto se debe a que el atún contiene metilmercurio, y su presencia ha sido asociada con déficit de atención, aprendizaje verbal, funciones motoras y demoras en el desarrollo.

El salmón de piscifactoría tiene “niveles asombrosos” de bifenilos policromados, que ha sido “relacionado con peso bajo al nacer, más pequeñas circunferencias de cabeza y habilidades de reflejo anormales en recién nacidos y en discapacidades mentales en niños más grandes”, señala el estudio.

“Las latas de metal han sido forradas con un plástico que contiene Bisfenol A, que se filtra de la lata a la comida, y cuya exposición prenatal en estudios con animales ha sido asociada con hiperactividad, agresión y problemas reproductivos”, agregaron los autores.

Los investigadores entrevistaron a 200 mujeres embarazadas o recientemente embarazadas de entre 18 y 40 años, el 87 por ciento de las cuales hispanas, entre diciembre de 2011 y diciembre de 2012.

El estudio halló además que hay una correlación inversa entre ingresos económicos y el consumo de comida enlatada, lo que pondría a mujeres de bajos recursos en mayores riesgos.

EFE

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