ATLANTA.- La fibrilación auricular, conocida en inglés como «afib», es una de las afecciones del corazón más comunes y de no ser diagnosticada a tiempo puede aumentar los riesgos de infarto hasta cinco veces más.

Septiembre es el Mes Nacional de Fibrilación Auricular, por lo que las autoridades sanitarias buscan crear mayor conciencia sobre esta falla en el sistema eléctrico del corazón, conocida también como arritmia cardíaca.

Maribel Hernández, una cardióloga especializada en el tratamiento de «afib» y representante de la organización «Stop Afib» busca crear más conciencia sobre esta condición entre los hispanos, debido al riesgo ligeramente mayor de sufrir enfermedades cardiovasculares al que está expuesta esta minoría.

«Queremos educar e informar a la comunidad latina para que sepan que esta es una condición que se puede tratar y que si no se da tratamiento, no se detecta a tiempo y se diagnostica puede tener consecuencias muy serias para el corazón», dijo a Efe la cardióloga.

La «afib» es un latido irregular del corazón, más rápido o un estremecimiento de las cámaras superiores del corazón, llamadas aurículas y se debe a una falla en el sistema eléctrico del corazón, según la experta.

Esta arritmia es considerada como la irregularidad cardiaca más común y de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la tasa de mortalidad de esta condición como principal causa ha ido en aumento por más décadas.

Cerca de 2.66 millones de personas padecían de fibrilación auricular en 2010 y los CDC estiman que cerca de 12 millones podrían tenerla en el 2050.

La incidencia de Afib aumenta con la edad, con una edad promedio de 66.8 años entre los hombres y 74.6 para las mujeres, aunque también puede presentarse a más corta edad.

La fibrilación auricular es también responsable por entre un 15 y un 20 por ciento de los derrames isquémicos que se presentan cada año en Estados Unidos.

«Esta condición también puede causar ataques cerebrales y es importante que la comunidad sepa que es una de las causas de ataques cerebrales que se pueden prevenir», aseguró la especialista.

La «afib» es una condición progresiva y debilitante, que puede llegar a causar hasta un tercio de los infartos en las personas que la padecen, abundó.

Entre los principales factores de riesgo de esta condición se encuentra la presión arterial alta, el fallo cardíaco u otros problemas del corazón, diabetes, hipertiroidismo, la edad y la apnea del sueño (interrupciones en la respiración o respiración superficial al dormir).

«Controlar todos los factores de los riesgo como la diabetes y la presión arterial ayuda, pero lo más importante es darse tratamiento médico regular», dijo la galena.

Asimismo, la experta recomendó prestar atención a posibles señales de alerta como experimentar latidos rápidos, fatiga extrema, falta de aire, dolor en el pecho y aturdimiento o mareo.

«Si se sienten este tipo de síntomas no se deben ignorar, lo mejor es acudir al médico para poder diagnosticarla con un electrocardiograma para saber si el ritmo cardíaco es regular o irregular», aseveró Hernández.

De no tratarla a tiempo, la fibrilación auricular puede afectar de forma física, emocional y financiera a quienes la padecen y a sus familias, señaló.

«Desafortunadamente, esta es una condición que muchas veces diagnosticamos cuando ya viene con un ataque cerebral o un fallo cardíaco, por eso es tan importante no esperar», afirmó.

Esta condición es tratable con medicamentos para regular el ritmo cardíaco y prevenir la formación de coágulos en la sangre, así como cambios en el estilo de vida para reducir los riesgos que conllevan a padecerla como la diabetes, la presión arterial alta y la obesidad, entre otros.

EFE

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