San Diego (EFEUSA).- La décima edición del festival «Espíritus de México» muestra en San Diego (California) la explosión de variedades en sabor y calidad del sotol y la bacanora del norte, el tequila del centro y el mezcal del sur.


Con muestras de cocina prehispánica y celebrando la botella como una forma de arte, el festival que se realizará hasta el 21 de septiembre en el histórico barrio de Old Town, también realizará eventos de educación sobre el tequila, del cual se venden anualmente cerca de 400 millones de litros en el mundo.


Dori Bryant, fundadora del festival, dijo a Efe que de las cerca de 1.300 marcas de tequila que actualmente se producen en México, casi un cuarto han estado presentes en los 10 años del festival, el más grande en su tipo en Estados Unidos.
Aclaró que «los primeros dos días no estuvieron abiertos al público, comenzando el 16 de septiembre.

Tuvimos una competencia de degustación a la que acudieron distribuidores, mixólogos, mayoristas, escritores del rubro y otras personas en la industria».
Este año, adelantó Bryant, el premio principal que se otorgará en una ceremonia el viernes no irá como es tradicional a un tequila extra añejo, y aunque se reservó los pormenores destacó como una tendencia importante la calidad que han alcanzado los mezcales.


«Los tequilas extra añejos que alcanzan precios de entre 100 y 300 dólares la botella se han forjado una reputación por su destilado y reposo de un mínimo de tres y hasta 11 años, a veces experimentando en sabor al usar barriles de coñac o burbón, vainilla y otras especias. El mezcal ahora puede competir con ellos», dijo Bryant.
La especialista dijo que tienen la presencia de 26 variedades de mezcal, especialmente la procedente del maguey tobala, las cuales tienen una gran popularidad ahora en la costa este de Estados Unidos, con Nueva York en la cabeza.


El sotol, del que se produce solo una botella por planta y que tarda 15 años en madurar, fue muy apreciado por los jueces este año «por su dulzura y sabor apegado a la tierra», en tanto que una variedad del bacanora recibió elogios por su sabor afrutado, dijo Bryant.
El mixólogo de San Diego Oscar Takahashi, cuya madre es española y padre japonés, dijo a Efe que además de la degustación de tequilas de alta calidad que ha estado en boga recientemente, la calidad de esta bebida y del mezcal ha hecho posible experimentar con cocteles tipo gourmet.


«Mi creación favorita la llamo ‘Conexión de la Costa Oeste’, que preparo con dos onzas de tequila, una onza y cuarto de limón, media onza de salsa de pimiento DeGroff, una onza y cuarto de jarabe de sáuco y jengibre, una onza y media de una mezcla que hago con cinco partes de piña, dos de pimiento y una de jalapeño sin semillas, para luego mezclar todo y servir adornado con salvia en un vaso escarchado con jamaica», explicó Takahashi.


El mexicano Junior Merino, fundador de la compañía «Liquid Chef» de Nueva York y de la compañía Dainzú de productos de mixología, dijo a Efe que en la industria se aprecian mezcales cuyo proceso de cocción bajo tierra les dan sabores ahumados y cuyo proceso de extracción de azúcar permite una armonía de sabores «que es similar a la de la alta cocina de un platillo o un vino».


Las bebidas espirituosas emergiendo de México ahora, dijo Merino, con sabores muy complejos como el tobala «permiten crear una fusión entre la cocina y el bar usando sabores más intensos en la cocina, jugando con intensidades y experiencias».


Francisco Soltero, director general de la Cámara Nacional de la Industria Tequilera de México, a su vez manifestó a Efe que una gran ventaja del tequila «es su versatilidad. Se puede consumir solo, en una copa riedel o coñaquera, en los mejores cocteles, o incluso en tragos largos, manteniendo su carácter».
El funcionario dijo que se producen alrededor de 250 millones de litros de tequila al año, de los cuales se venden alrededor de 110 millones de litros en Estados Unidos, donde se consume más tequila que en México, es decir entre 60 y 70 millones de litros.


El maestro tequilero Felipe Soto Mares indicó que las diferencias principales entre el tequila, el mezcal y el sotol están relacionados con el tipo de agave que se utiliza.
»En el caso de tequila, se utiliza agave azul, mientras que para el mezcal, al que también agregan un gusano en la botella, se usa agave espadín, principalmente originario de Oaxaca, donde se cose en hornos de tierra, mientras que el tequila se cose en hornos de vapor».

EFE.

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