SAN DIEGO.- Mentir le costó muy caro a Alex Charfauros, de 29 años de edad, quien en un operativo no quiso revelar, aunque lo sabía, que dos personas se encontraban armados.

Esta omisión significó en 2010 la pérdida de la vida del oficial Cristopher Wilson, con 17 años de labor en el departamento de policía local y padre de dos hijos.

Chaefauros fue sentenciado por un juez a cumplir de 85 años a cadena perpetua, aunque el que habría disparado al agente, de acuerdo con las investigaciones, habría sido Holim Lee ( ex militar ya fallecido, quien sirvió 5 años en la Guardia Costera) y se vincula con el crimen a la mujer latina Melisa Ortiz.

Pese a que a Ortiz también se encuentra implicada en el robo a una tienda de computadoras en el centro comercial Otay Ranch Town Center en abril del 2011, se anticipa para ella una sentencia menor (25 años y 4 meses) durante una audiencia programada para el 17 de octubre próximo.

De hecho, Melisa es acusada del homicidio de Wilson ocurrido el 27 de octubre del 2010 en un departamento localizado en South Meadbrook Drive de la comunidad Skyline Hills.

Patrick Luangrath, de 22 años de edad, quien también falló a obedecer las órdenes de los agentes de abandonar el apartamento y aceptó culpabilidad a haber sido partícipe de homicidio involuntario fue sentenciado a 22 años y 4 meses de cárcel.

Kaylee Wilson, quien tenía 20 años cuando su padre fue asesinado y presente en la corte, dijo que su pensamiento fue por qué la inacción de Charfauros ‘cuando los agentes le preguntaron si había personas armas o drogas en su apartamento. “Todo lo que tenía que hacer era decir algo; yo perdí a mi padre y mi hija, de 10 años, perdió a su abuelo”, dijo.

Cabe recordar que el militar Holim Lee y su novia Lucky Xayasene fueron encontrados muertos dentro del apartamento, en lo que se cree fue un acto de suicidio.

Servicios El Latino

Ellatinoonline.com