Con gran frecuencia sabemos de personas que suelen acumular decenas, cientos y hasta miles de cosas, que pueden ir desde juguetes, libros, ropa y un sin fin de objetos.

¿Pero pocas veces nos preguntamos que hay detrás de estos singulares ‘acumuladores’, ¿por qué lo hacen? y ¿qué puede pasar en el hogar y espacio que habitan si no detienen este particular hábito?

Primero que nada debe tomarse en consideración que una persona que le da por guardar las cosas, necesariamente no sólo va a afectar a su vida y su espacio, algo a lo que está acostumbrado y aceptará puesto que es el responsable del mismo, sino a los demás, que por un espacio más limitado verán reducido su margen de maniobra en la casa.

Entre los factores psicológicos del acumulador se cuentan el de la nostalgia y su espíritu conservador, la edad, quizás sus dificultades económicas que lo llevan a un malentendido concepto de ‘ahorro’ y la ambición de ‘tener’ por ‘tener’; un deseo inconsciente de apropiación que es ajeno a la necesidad, y que nunca se satisfice, sino –por el contrario- se convierte en un hábito, y al final, en una enfermedad.

Y por todo lo antetior te preguntamos: ¿Quieres eliminar el exceso y acumulación de objetos, tereques y artefactos que no usas en tu hogar, pero no sabes por dónde empezar y qué cosas debes descartar?. Aquí una guía:

  1. Impresos de computadora. No permitas hundirte en montañas de papel cuando existen tantas opciones de almacenamiento digital. Cuando realmente te gusta algo – un artículo, una receta, una guía – utiliza portales como Delicious, Instapaper o Pinterest para guardarlos.

  2. Copias en papel de cuentas pagadas. Guarda documentos como contratos de arredramiento, licencias y formas de identificación, pero para recibos cuentas con el banco o puedes escanear los recibos y guardarlos en un archivo digital.

  3. Caseteras, videos VHS y videojuegos viejos. Las videocaseteras no regresarán, al igual que consolas de videojuegos prehistóricas. ¿Acaso esperas que alguien te pague una millonada en eBay? Las memorias que guardas en video o en películas se pueden hacer digitales con servicios como iMemories.com y para el audio puedes recurrir a Southtree.com.

  4. Equipo de gimnasio del hogar. Es muy probable que algún artefacto de ejercicio que compraste por un atractivo comercial esté en algún rincón de tu hogar sin utilizar. Descarta todo aquello que no has utilizado en un año.

  5. Sábanas muy usadas. Descarta todas las toallas y juegos de sábana gastadas en tu hogar. Una forma para calcular lo que debes quedarte es contar los miembros de tu casa y sumarlos al número de habitaciones de huéspedes, entonces multiplica por dos. Esa es la cantidad de toallas que necesitas. Debes tener dos juegos de sábanas por cama y no olvides las camas inflables, futones y sofá camas.

  6. Accesorios de cabello de antaño. Cada vez que abres tu botiquín del baño corres el riesgo de que botellas de laca, peinillas y planchas de pelo te caigan encima. Lo que no utilices a diario o al menos semanal no debería estar ahí.

  7. Teléfonos celulares viejos. A veces te aferras a tu móvil viejo por miedo a que tu información pueda ser compartida o porque te sientes mejor que tienes un remplazo si algo le llega a pasar a tu teléfono corriente.

  8. Ganchos de ropa. Colecta los ganchos de la ropa de la tintorería y recíclalos, tu hogar estará más organizado y ayudarás al ambiente.

  9. Recuerdos de pasatiempos pasados. Te habías prometido que aprenderías a tocar guitarra, pero ahí está, cogiendo polvo. Hace años que no le pegas a una pelota de golf. Estos artículos podrían ser utilizados por otras personas en lugar de ocupar espacio en tu garaje.

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