WASHINGTON.- La ubicación geográfica puede explicar por qué los hispanos con fallo renal tienen dificultades para obtener trasplantes, según un artículo que publica la revista Clinical Journal of the American Society of Nephrology.

Según el estudio, los hispanos tienen menos probabilidades que los blancos de obtener un trasplante de riñón debido, en gran medida, a su tipo de sangre y porque viven en áreas donde hay menos órganos disponibles.

Cada año más de 70.000 personas en Estados Unidos se incorporan a las listas de espera de un riñón para trasplante, y menos de 18.000 reciben un trasplante.

Los hispanos son la minoría más numerosa en el país y, comparados con los blancos no hispanos, tienen un riesgo mayor de desarrollar fallos renales.

Otros estudios anteriores habían concluido que los hispanos tienen menos probabilidades de que se los incluya en las listas de espera de trasplante, experimentan períodos de espera más prolongados o tienen menos probabilidades de recibir un riñón.

Cristina María Arce, quien está ahora en el Centro Médico Wexner de la Universidad estatal de Ohio, y sus excolegas en la Escuela de Medicina de la Universidad Stanford analizaron este problema tomando una base de datos en la cual identificaron a 417.801 blancos, no hispanos, que iniciaron diálisis entre 1995 y 2007 y a quienes se les hizo un seguimiento hasta 2008.

Por un lado, los investigadores encontraron que los hispanos tienen tantas probabilidades como los blancos no hispanos de que se les ponga en las listas de espera para un trasplante de riñón.

Pero una vez registrados, los hispanos tuvieron 21 por ciento menos probabilidades de recibir un trasplante de órgano de una persona fallecida.

Esta disparidad, según los investigadores, se explica principalmente por el tipo de sangre del paciente y la variación regional en el suministro de órganos entre las organizaciones de recolección en todo el país.

“Las barreras principales, después de que se les ha colocado en la lista de espera, incluye la tendencia de los hispanos a residir en las regiones con organizaciones de obtención de órganos que se caracterizan por períodos de espera más largos”, explicó Arce.

“También los hispanos son más propensos a tener tipo O de sangre, lo cual complica la asignación de órganos debido a que hay menos donantes fallecidos con tipo de sangre ABO”, agregó.

“Para superar las desigualdades geográficas que encuentran los hispanos en la senda a un trasplante es necesaria una revisión de las políticas de asignación de órganos a fin de mejorar la equidad en las donaciones”, sostuvo Arce.

EFE

Ellatinoonline.com