Go For Sisters, un film de John Sayles, es para los espectadores un antídoto contra los thrillers de acción y grandes presupuestos; es un estudio de personaje que toma su tiempo para permitir que las estrellas, Edward James Olmos, LisaGay Hamilton y Yolanda Ross—con la participación de Héctor Elizondo y Evelina Fernández— se revelen con gran detalle sus tramas individuales y entrelazadas y sus motivaciones en escenas llenas de tensión que llevan a la película a su conclusión.

Más allá de las relaciones, la historia escrita por Sayles revela qué tan cercano a la superficie de nuestras vidas transcurre la corriente de un mundo turbulento que uno a veces debe seguir para encontrar a un familiar. El personaje de LisaGay Hamilton, la oficial encargada de libertad condicionada Bernice, se halla en una búsqueda por su hijo, Rodney, interpretado por McKinley Belcher, III, un ex soldado que perdió su camino después de regresar de la guerra.

Bernice pide ayuda a Freddy Suárez, interpretado por Edward James Olmos, un antiguo detective envuelto en el escándalo pero con gran destreza, desesperado con sus propios problemas, y a Fontayne, el personaje interpretado por Yolanda Ross, una vieja amiga quien actualmente está libre bajo libertad condicionada y que busca sobrevivir en momentos de desesperación personal y económica.

Fontayne habla de cómo la desesperación es un estado mental que “perdona todo—todo lo que uno está a punto de hacer, todo lo que uno ha hecho”. Al desesperase cada vez más, la orientación moral de Bernice empieza a tambalearse, y su confusión es representada con una brújula GPS que señala el camino mientras que ella busca a su hijo. Ella debe responder a la pregunta: ¿Hasta dónde llegaré para encontrar a mi hijo?

Cuando Suárez lleva la búsqueda al otro lado de la frontera hasta Tijuana, su esencia oscura domina en pantalla. Simplemente su voz logra la seriedad que el guión de Sayles exigía. La actuación de Olmos como un detective mayor con problemas de salud, pero conocido en el pasado como “El Exterminador”, es profunda y representa a una persona con un pie en la cultura mexicana y el otro bien plantado en Estados Unidos, para mostrar cómo estos mundos han llegado a reflejarse de muchas formas.

Al continuar con la búsqueda, Suárez y sus compañeros deben lidiar con varios personajes, cada vez más complicados, y con delitos cada vez más atroces. Cada confrontación revela hasta dónde llegará cada uno en su búsqueda de Rodney y lleva al contraste con los morales que cada uno tenía al comienzo de la historia, sobre todo en el caso de Bernice. Estos personajes son representados de manera sucinta y convincente por Tessa Rose Ferrer, Jonathon Castellanos, Vanessa Martínez, Sal López, Manny Montana, Jesse Borrego, Martha Higareda, Alejandro Cárdenas, Omar Leyva, Dominic Colon, Jacob Vargas, Javier Calderón, César Alejandro y otros.

Yo estaba cautivado; escuchaba cada palabra, cada enunciado, mientras veía atentamente cómo se desarrollaba la historia. Las expresiones faciales sutiles provocaron dudas respecto a lo que cada uno de nosotros vive todos los días, cuestiones de orientación moral, conocer lo que está bien y lo que está mal y lo que puede llevarse a cabo o no. Cada personaje tenía que decidir dónde poner un alto. Me pregunté a mí mismo muchas veces dónde podría yo el alto. Ahora la pregunta es: ¿Dónde podría usted el alto?

La película, que Olmos denomina como “Una de mis mejores de todos los tiempos”, se estrena en Los Ángeles el 15 de noviembre y después, en otros mercados.

Por Kenneth A. Carrasco