El flushing es un enrojecimiento de la cara, transitorio o permanente, que puede producir una gran incomodidad personal, laboral y social a quien lo padece, señala Montserrat Salleras, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Sagrado Corazón de Barcelona y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Según explica la dermatóloga, se produce por una vasodilatación de la circulación facial en personas predispuestas genéticamente.

“Esta vasodilatación puede ser espontánea, sin motivo aparente. Sin embargo, en la mayoría de los casos es una respuesta ante diversos estímulos tales como el calor o el frío; la exposición solar; la fiebre; comidas copiosas, calientes o picantes; las emociones; el alcohol; el tratamiento con ciertos fármacos o la menopausia”, comenta la doctora.

De hecho, alrededor del 80% de las mujeres postmenopáusicas experimentan episodios de flushing asociado con sudoración, reflejan los especialistas de Cleveland Clinic, un centro medico y académico ubicado en Cleveland, (Ohio, EE.UU.).

La doctora Salleras precisa que el flushing también es propio de ciertas enfermedades y expresa que, “la que con mas frecuencia lo produce, es la rosácea, una enfermedad dermatológica que se caracteriza por el enrojecimiento e inflamación de la piel”.

Entre sus síntomas destaca el enrojecimiento frecuente de la cara, que se produce sobre todo, en la frente, la nariz, las mejillas y la barbilla. también se puede tener ardor y una leve hinchazón, describen los expertos del Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de Estados Unidos.

Pueden surgir delgadas líneas rojas bajo la piel. Estas líneas aparecen cuando los vasos sanguíneos que están bajo la piel se agrandan y el área donde esto ocurre puede estar algo hinchada, tibia y enrojecida, apuntan.

Asimismo, puede haber un enrojecimiento constante y granos en la piel que, a veces, pueden tener pus. Los granos duros en la piel pueden volverse dolorosos mas tarde, advierten.

“Tener los ojos y los parpados inflamados, la nariz hinchada y la piel engrosada también son síntomas de la rosácea”, señalan desde el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel.

Las causas de la rosácea no están del todo claras, pero algunas investigaciones recientes muestran que el origen de esta enfermedad podría ser bacteriano.

En este sentido, investigadores de la Universidad Nacional de Irlanda exponen en un articulo publicado por la revista Journal of Medical Microbiología que el origen de la rosácea podrían ser unos pequeños caros que se encuentran en la piel.

De un 5 a un 15% de la población padece rosácea, subraya Ramón Grimalt, dermatólogo, profesor de dermatología en la Universidad de Barcelona y coordinador de dermatología en la Universidad Internacional de Cataluña.

Según indica el especialista, las personas mas predispuestas a padecer esta enfermedad son “las de piel muy blanca, pelo rubio y ojos claros. La rosácea también se da en personas de piel morena, pero en estos casos cuesta mas reconocer sus formas mínimas”, detalla.

CREMAS Y MAQUILLAJES

El tratamiento cosmético para el flushing, ya se deba a la rosácea o a cualquier otra causa, es el camuflaje. Para ello, como señala la doctora Salleras, “se emplean cremas de tonalidades verdosas y maquillajes cubrientes”.

Existen también descongestivos típicos, que son refrescantes, pero hasta la llegada de la brimonidina no había un tratamiento típico realmente eficaz, comenta.

La dermatóloga aclara que la brimonidina es un medicamento que cierra los vasos sanguíneos y que, aplicado por la mañana en crema, evita el enrojecimiento durante doce horas aproximadamente. ìActúa a los treinta minutos de su aplicación y no tiene efectos secundarios de relevancia, ni efecto rebotea, asegura.

También hay tratamientos con medicamentos por vía oral pero, según manifiesta la dermatóloga, los fármacos orales hasta la fecha han obtenido beneficios discretos.

Respecto a las técnicas estéticas para combatir el flushing, Salleras considera eficaces los tratamientos con láser o luz pulsada que, con varias sesiones mejoran mucho la evolución del proceso y cierran los vasos sanguíneos faciales de forma permanente.

La especialista explica que con cualquiera de las dos técnicas se necesita una sesión mensual durante tres o cuatro meses. El precio suele rondar de 411 a 548 dólares y la piel queda enrojecida durante unas 48 a 72 horas.

Salleras manifiesta que “quienes se sometan a este tratamiento deben protegerse del sol”, por lo que recomienda seguir estos procedimientos en invierno.

Antes de optar por un tratamiento u otro, la doctora aconseja consultar con un experto. El dermatólogo es el especialista idóneo para realizar el diagnostico y decidir el tratamiento típico, oral o láser, destaca.

En lo relativo a los cosméticos, la especialista advierte de que una persona con flushing “debe evitar todos los cosméticos agresivos como “peelings” o exfoliantes y aquellos que llevan ácidos, como el glicólico o el retinoico”.

Purificación León

EFE

Ellatinoonline.com