MEXICO, DF.- Los Esmeraldas del León sacaron la garra y ganaron todo esta temporada.

Desde su ascenso de la Primera ‘A” hasta una temporada redonda que culminó con una goleada global de 5-1 ante un errático América.

Dos partidos de final que fueron de un solo lado en cuanto al resultado pero que se resolvió por una constante: un León eficaz y contundente, y unas Aguilas que lucharon hasta el final pero a las que les faltó la definición del fútbol: concretar lo que empezaron en las redes.

Pero hombre por hombre, desde la defensa, la media o la delantera el León fue mejor. Su accionar fue letal para el América, y aunque en el tiempo de posesión y acarreo del balón fue mayor para el equipo de Coapa, otra vez la contundencia y la codicia futbolística de la Fiera se impuso al juego vistoso de los Azul-Crema.

No obstante, al final se dio algo que no es común en el fútbol.

El público se resistió a abandonar el estadio Azteca y el Coloso de Santa Ursula, lució imponente cuando los aficionados americanistas levantaron las banderas y corearon a su equipo; no pocos lloraron y dieron rienda suelta a este singular “enamoramiento” por el Club, aún en la derrota. Para ellos los subcampeones representaba una especie “de campeón sin corona” y el León, aunque un justo ganador –como lo demostraron en los aplausos que les brindaron- , había ganado sólo al Mejor, que en su concepto, no deja de serlo.

La nota chusca la dio como siempre el controversial Miguel ‘El Piojo’ Herrera quien ‘responsabilizó’ al árbitro por la derrota, por una o dos decisiones arbitrales polémicas del ‘nazareno’ Roberto García Orozco que no cambiaron el curso del partido, como si ocurrió con las groseras fallas del delantero ecuatoriano Arrinton Narciso Mina Villaba o la ineficacia del colombiano Aquivaldo Mosquera.

Por el León, sobra decir que la seguridad que le brindó a la defensa “el Kaiser Mexicano” Rafa Márquez y el portero William Yarbrough, la velocidad del Gulit Peña, la contundencia de Mauro Boselli y la paciente pero demoledora estrategia del uruguayo Gustavo Matosas.

Un torneo de apertura que tiene un nuevo campeón, un equipo que tuvo el mérito de venir de la Primera “A” para demostrar, (y resurgir luego de dos décadas de no estar presente), lo que se puede hacer cuando hay un verdadero equipo con mística de triunfo. Y un América que mereció más, pero que se achicó a la hora buena. ¡Viva el Rey León!) pero también ¡Las Aguilas del América!.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com