El invierno y el clima frío invitan a querer comer platillos reconfortantes y que nos calienten además del cuerpo el alma. Cuando vivíamos en Chihuahua, un estado al norte de la república mexicana en donde el invierno es muy frío y trae incluso hasta nieve mi bisabuela nos preparaba una sopa de queso con leche y chile pasado de Chihuahua que le llamaba “Chile con Queso”. En honor a mi bisabuela quiero compartir con ustedes esta riquísima sopa que estoy segura será una de sus favoritas. ¡A cocinar!

Tiempo de preparación: 45 minutos

Sirve: 4 a 6 personas

INGREDIENTES

6 chiles poblanos asados, pelados y cortados en rajitas

1 taza de cebolla blanca finamente picada

2 cucharaditas de aceite canola

1 lata de leche evaporada de 12 onzas

4 tazas de agua caliente

1 cucharadita de consomé de pollo en polvo

Sal y pimienta al gusto

3 tazas de queso Monterrey Jack rallado

12 tortillas de harina para acompañar la sopa

Asa los chiles, pela, remueve las semillas y el tallo y corta en rajas. Pica la cebolla y ralla el queso. Calienta el agua y mientras esto ocurre en una cazuela para sopa agrega el aceite fríe la cebolla y sancocha las rajas de chile poblano, agrega la leche evaporada y las 4 tazas de agua caliente. Sazona con el consomé de pollo en polvo, sal y pimienta. Deja que la sopa llegue al primer hervor y agrega el queso, revuelve con una cuchara larga y sirve inmediatamente en un tazón para sopa acompañado de tortillas de harina calientes. Si deseas agregar más queso puedes poner el mismo en la mesa para que tus invitados se sirvan al gusto. Otra opción para servir es gratinar la sopa en el horno usando tazones apropiados para gratín como se muestra en la foto.

Para que la sopa rinda para 8 a 10 personas puedes agregar 2 tazas de granos de elote congelados, 1 lata de leche evaporada de 12 onzas y 3 tazas más de agua caliente. Se pueden usar chiles poblanos enlatados. El queso se agrega al final para evitar grumos.