SAN DIEGO.- Sergio C. García, el primer indocumentado en el país que recibió su licencia para ejercer su profesión como abogado, ya comenzó a hacerlo a partir del lunes 3 de febrero.

Así lo señaló en su reciente visita a San Diego, en la cual anticipó que ya hay 5 migrantes soñadores que podrán recibir su licencia, a raíz de la aprobación de su caso por parte de la Suprema Corte de California.

Entrevistado por El Latino de San Diego luego de ser objeto de un reconocimiento por parte de familias de la comunidad en un establecimiento ubicado sobre la Highland, en National City.

“Son jóvenes que van a recibir su licencia en cuanto ellos cumplan con ciertos requisitos, y aunque no sé en qué parte del proceso se encuentren, ya han terminado su carrera y han pasado el examen de la barra de abogados, creo que esperando la decisión sobre el carácter moral…pero es algo que me encanta por su diversidad, ya que una de las personas es de Islas Fiji, la otra de Nigeria, y los otros 3 Latinos”, dijo.

El primer abogado indocumentado en la historia de Estados Unidos, recibió la Declaración del Día de Sergio García de manos del regidor David Alvarez.

Al preguntarle el tiempo que tomaría que el ejemplo de él cuanda en otros estados de la Unión Americana respondió que “esperamos que sea rápido, pero dependiendo de la composición geográfica y política en donde se encuentran los migrantes, creo que se va a dar la movilización a otros estados diferentes a California”.

Cuestionado sobre qué es y por qué se creó la Fundación Sergio C. García, precisó que “básicamente me toma a mí como ejemplo de la dificultad que yo tuve para salir adelante económicamente, lo difícil que esto fue…Estamos tratando de mejorar y conseguir $100,000, y hasta el momento llevamos $58,000”.

Anticipó en este sentido que “en cuanto logremos llegar a la meta de $100,000, vamos a enviar aplicaciones para los jóvenes que quieran solicitar becas de estudio, basado en lo que decida un comité que se encuentra formado por tres personas; vamos a estar dando ayuda a estudiantes que requieran ir a la Preparatoria (High School) o al Colegio, y que se encuentran en riesgo de desertar de la escuela por falta de dinero”.

Al recordarle que él no es propiamente un soñador, respondió sin expresar duda alguna: “no, yo no soy un soñador, desde el punto de vista que ya tengo 36 años, yo me considero el hermano mayor de los soñadores y para aclarar eso, en realidad, yo los veo como mis hijos. He apoyado a más de 11 mil soñadores a través de la nación y yo todos ellos los veo como mis muchachos”.

Indicó que en lo personal siente que “el éxito de ellos es mi éxito, yo vivo a través de ellos, porque como usted sabe yo sigo siendo indocumentado, y gracias a Dios ellos ya tienen su licencia de conducir, su permiso de trabajo y su número de seguro social”.

Recordó por último que él tiene 19 años esperando poder ajustar su estatus migratorio como residente y/o ciudadano, “y aunque hice mi petición cuando tenía 17 años de edad, lamentablemente cuando hubo una tarjeta verde disponible, y cumplí 21 años con dos semanas, entonces me pasé de la edad y terminé en un limbo que no tiene para cuando”.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com