SAN DIEGO.- Fe, Esperanza y Caridad, tres palabras bíblicas basadas en la creencia por convicción personal y no por la certeza que da la ciencia; en la confianza que alegra al corazón humano y en la virtud de dar al prójimo, por servicio a Dios, se conjuntaron en un almuerzo organizado por Border Angels (Angeles de la Frontera) y promovido por El Latino de San Diego en conjunto con otros patrocinadores.

La flamante Biblioteca de Logan Heights fue un digno escenario de la celebración de Los Angeles de la Frontera quienes así reconocieron la labor y el legado dejado por Gilberto Bosques, llamado “El Schindler Mexicano” (representante de la Fe), la exjuez en retiro Irma Gonzáles (la Inspiración Nacional o Esperanza) y la Madre Antonia Brenner, la Caridad.

A escasos dos días de haber contendido en la elección por la Alcaldía, de San Diego, David Alvarez, nativo de esta comunidad, acudió al evento y felicitó a los miembros de esa organización por su labor desarrollada a más de una década de su fundación.

El Premio a la Esperanza, Inspiración Nacional, fue entregado a la exjuez Irma Gonzales, quien se convirtió en la primera latina de ascendencia mexicana en ocupar un puesto de esta importancia.

En un mensaje a los asistentes, Gonzáles, agradeció el reconocimiento y destacó la labor desarrollada por los voluntarios de Angeles de la Frontera.

Fue el nieto de Gilberto Bosquez, quien recibió de manos del director de Angeles de la Frontera, Enrique Morones, el premio “The Mexican Schindler” a nombre de su abuelo, quien se distinguió por su legado revolucionario y patriótico, además de ser un legislador, educador y diplomático reconocido durante los gobiernos de los ex presidentes mexicanos Venustiano Carranza y Lázaro Cárdenas.

Después de los soldados Alemanes bajo las órdenes del genocida Nazi, Adolfo Hiltler, invadieran Paris, donde su abuelo se desempeñaba como Embajador, este valioso mexicano jugó un papel central en la defensa de los judíos que se encontraban en ese país y que si no hubiera sido por su valiente y oportuna intervención, habrían sido asesinados.

A nombre de la Madre Antonio, quien dejó la lujosa residencia en Beverly Hills, California para estar al lado de los presos de la Penitenciaría del Estado en Tijuana, La Madre Viola recibió el reconocimiento a la Caridad, “Micaela Saucedo”, destacando el valor humano de esta valiosa mujer nacida en Los Ángeles, y quien falleciera el 17 de octubre del año pasado, a los 86 años de edad.

En el evento también destacaron el reconocimiento especial Star Fish a Pam Calore por su importante labor como voluntaria, la exposición de Dulce, una inmigrante indocumentada conocida como ‘La Soñadora’ por encabezar este movimiento a favor del reconocimiento al estatus legal de estos jóvenes y de la voluntaria Juliana.

Un momento muy grato con el que cerró el almuerzo fue la presencia de Rosa Martha Zárate, quien su guitarra y fino canto, ha acompañado a los inmigrantes y al movimiento de los braceros, una intervención del gusto de los asistentes al Almuerzo de Angeles de la Frontera.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com