En realidad, la vida la vivimos a base del trabajo que nos brinda el poder monetario para hacer valernos de alimentos, prendas, techo y educación para nuestros hijos y a quienes mas sostenemos con nuestra labor.

Cuando perdemos un trabajo o nos descansan, el primer estrés es por la incertidumbre de un mañana y no poder pagar la casa o el departamento. ¡Todos tenemos que ir al súpermercado!

El coche necesita gasolina, los niños un nuevo par de zapatos. Y no olvidemos un envío para los seres queridos allá en el sur.

Si el único seguro médico que usted tiene depende del trabajo y usted va a mitad de un tratamiento vital, se desesperara al perder su seguro.

Lo último que faltará es que el patrón se rehuse o demore en pagar el saldo de su sueldo que le corresponde.

Pero la ley a usted lo ampara como trabajador.

Si usted es despedido o descansado, el patrón debe de rendirle lo que le pertenece en términos de nomina. De no cumplir ese deber, un dueño de industria puede recibir multas ordenadas por el Comisionado Laboral de California. Es muy recomendable siempre reportar al patrón si no paga. Si lo dejara usted pasar así nada mas por orgullo o miedo, es posible que un patrón siga con esa costumbre.

Los que pierden mas son los menos validos por si mismos- niños, ancianos, discapacitados y enfermos que dependen del salario del trabajador.

En ciertos términos, la nómina es la vida,.

El dinero a su disposición es poder mantener su hogar, la falta de cual, implica a muchos.

Si un patrón le debe la nómina y no le quiere pagar, o si ha sido despedido y no le quieren rendir lo que le pertenece a usted, consulte al Comisionado de Labor en California, llame al: (213)260-6330 y oprima el #2 para español.

Sara Gurling es activista humanitaria laboral pro-justicia. Presidenta de la organización humanitaria Ángeles de La Frontera. Ha laborado como representante de trabajadores por diecisiete años. Fue vise-presidenta del Concilio Laboral del Condado de Orange y es maestra de estudios laborales en San Diego City College.