SAN DIEGO.- Ingresaron a San Diego por México con la esperanza de calificar para asilo político o una visa humanitaria.

Ellos fueron deportados o forzados a dejar sus casas en Estados Unidos y la mayoría no tienen antecedentes penales.

Mientras decenas de sus seres queridos le saludaban desde el puente peatonal, en Otay Mesa, uno a uno, los jóvenes y algunos de sus padres fueron ingresando por la puerta giratoria, varios de ellos acompañados por su esposa e hijos, elegantemente vestidos con la toga y el birrete, como una clara señal de que son muchachos estudiantes y con un respetable grado educativo.

Algunos de los que se encontraban sobre el puente por donde salen las personas a México, caminando, no pudieron contener las lágrimas al ver a la distancia a sus seres queridos, en un momento que fue emotivo e inolvidable para ellos.

Uno de estos ‘soñadores’ es Angélica López, quien con su pequeño hijo en brazos, era parte del grupo de solicitantes y quien, dijo, tiene la esperanza de que le aprueben su demanda.

Cinthia Díaz es una jovencita, de 16 años, quien junto a otros hermanos es ciudadano, pero no pudo contener su emoción al recordar ante los miembros de la prensa que espera a su madre, quien no cuenta con documentos migratorios y vive en México.

En medio de las consignas a favor de una reforma migratoria, Alma de Jesús, una activista a favor de los derechos humanos de los migrantes, consideró que es un contradicción que sea precisamente el presidente Barack Obama el que haya firmado la orden ejecutiva autorizando (Deferred Action for Chilhood Arrivals, Acción Diferida para Infantes Recién Llegados, DACA y que siga creciendo el número de deportaciones.

“Su gobierno llegará este mes (marzo) a 2 millones y esta cifra sigue aumentando; y esto no es justo”, advirtió.

La entrevista consideró, asimismo, que con la salida de Janet Napolitano de la Secretaría de Seguridad Nacional (Homeland Security) no hay visos de que en la política de inmigración estadounidense pudieran darse cambios.

José, un joven venido de Tucson, Arizona, señaló aunque el es ciudadano llegó a esta frontera a expresar su solidaridad con los inmigrantes, pues la división de las familias, indicó, es cada vez mayor.

Por su parte, José Jacques y Medina, representante del “Movimiento Migrante Mesoamericano#M3 NO NOS VAMOS”, alertó que muchas de estas personas que hoy buscan asilo o una visa humanitaria se encuentran encarcelados en un país (México) donde se ha desencadenado, dijo, una gran ola de violencia.

La expresión efectuada a escasos metros de la puerta de entrada de Otay Mesa fue organizada por The National Immigrant Youth Alliance bajo la consigna “Bring Them Home”, (Traelos a Casa).

“Los participantes en este tercer intento de cruce por la frontera Estados Unidos-México fueron deportados o forzados a abandonar el país debido a programas apoyados por la administración Obama como la 287 y Comunidades Seguras, leyes que niegan a los estudiantes la educación del Colegio, empleos o viviendas, además de dificultarles la vida”, se indica en un comunicado emitido por la mencionada organización.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com