Alejandra Sánchez es indocumentada, reside en Arizona y ha venido en dos diferentes ocasiones a San Diego en las pasadas semanas para demandar que a miembros del grupo Regrésalos a Casa, o Bring Them Home, se les permita ingresar al país.

No importando lo intenso que estuvo el sol el 16 de marzo la madre de familia, quien pertenece al grupo DREAMers’ Moms Arizona, se unió a grupos de San Diego y Oregón para protestar en la Garita de Otay mientras un grupo de padres indocumentados con sus hijos intentaban cruzar a Estados Unidos.

“Yo fui detenida y arrestada recientemente por la patrulla fronteriza pero porque soy activista me supe defender y me pusieron en libertad”, comentó Sánchez.

“Ahora estoy aquí en solidaridad por los que no se saben defender, quiero que el Presidente Obama pare de una vez por todas las deportaciones para que familias ya no sean separadas”, añadió.

Por medio de este movimiento, Bring Them Home, estudiantes y adultos que han sido deportados están intentando ingresar al país con la esperanza de calificar por asilo político o una visa humanitaria.