Porciones: 6

• 1 pavo de 10 a 12 libras

• 1/4 taza de mantequilla blanda

• 3 dientes de ajo, picados

• 1 cucharadita de sal

• 1 cucharadita de pimienta negra recién molida

• 3 limones

• 2 cebollas pequeñas, cortadas en cuartos

• 3 tazas de salsa barbacoa preparada

• 2 cucharaditas de salsa de soja

• 1 cucharadita de salsa Worcestershire

• 1 hoja de laurel

Precaliente el horno a 400 °F. Enjuague el pavo por dentro y por fuera. Séquelo.

En un tazón pequeño, mezcle la mantequilla, el ajo picado, la sal y la pimienta. Afloje la piel del pavo y unte la mantequilla entre la piel y la carne. Coloque los limones y la cebolla dentro de la cavidad del pavo. Una las patas con hilo de cocina.

En una sartén, mezcle la salsa barbacoa, la salsa de soja, la salsa Worcestershire y la hoja de laurel. Cocine a fuego lento durante 30 minutos para combinar los sabores. Deseche la hoja de laurel. Reserve 2 tazas para cubrir y una para servir hasta que esté listo para llevar a la mesa.

Coloque el pavo sobre una rejilla en una fuente grande para asar. Ase durante una hora y luego baje el fuego a 325 °F. Pincele el pavo con una mezcla de 2 tazas de salsa barbacoa. Ase durante 20 minutos. Pincele con la salsa barbacoa cada 20 minutos, aproximadamente durante 1 hora y 10 minutos más, hasta cocinar en total 2 1/2 horas o hasta que al insertar el termómetro en la parte más gruesa del muslo, se observe una temperatura de 175 °F. Si el pavo comienza a dorarse demasiado, cúbralo con papel aluminio mientras se cocina.

Pase el pavo a una fuente. Cúbralo sin presionar con papel aluminio y déjelo reposar durante 30 minutos antes de cortar.

Sirva de inmediato con la taza restante de mezcla de salsa barbacoa.