SAN DIEGO.- Forrest Dowling, fue uno de los jóvenes graduados durante una ceremonia de graduación que tuvo lugar en el Centro de Reclutamiento Militar de San Diego.

Durante una lucida ceremonia efectuada la mañana del viernes 24 de abril en el Centro de Reclutamiento Militar de San Diego (MCRD por sus siglas en inglés) Forrest vivió –junto a miembros de su familia- uno de los días más emotivos trascendentes de su vida.

Y es que frente a él se encontraba su padre, Bill Downing, un ex militar, quien había estado en la guerra de Iraq y un ex capitán de Bomberos en la ciudad de Houston, Texas, que resultó gravemente herido en un incendio ocurrido en un hotel, y el cual cobró la vida de cuatro elementos, hace un año.

Padre e hijo no pudieron ocultar la emoción que los embargaba cuando se fundieron en un abrazo que dijo más que mil palabras, al término de la ceremonia de graduación de 309 elementos.

La ceremonia se llevó a cabo con la habitual marcialidad y espectacularidad que caracterizan a los eventos militares.

Los grupos o pelotones dirigidos por la voz de los oficiales, rompían el silencio de una mañana de sol y un clima espléndido en el noroeste de San Diego.

Cobijando a los militares estaban las viviendas que a manera de círculo rodeaban las calles de Barnett y Anderson, compartiendo la vecindad con otras instalaciones Militares: las de Barrio Station.

Bellas notas tocadas por la banda de guerra dieron a la ceremonia de graduación un toque especial. Paso roblado, flanco a la izquierda, flanco a la derecha y marchar en línea…fueron expresiones que en no pocas ocasiones emitieron los oficiales encargados de los grupos.

Atrás aparecía como fiel gendarme la bandera estadounidense con sus 50 estrellas y sus 13 barras (en blanco y azul) caracterizando la historia de los 50 estados de la Unión y las 13 colonias originales, En frente de ellos, estaba un público que aplaudía emocionado los giros que los militares recién graduados, hacían en una ceremonia que a todos los asistentes (más de un millar de personas, entre militares, familiares y amigos) pareció agradar.

César Gonzáles, un militar nativo de Colorado pero hijo de padres mexicanos que residen en el estazdo de Aguascalientes, México, destacó que ‘los Marines’ “que aquí se gradúan ahora vienen de diferentes países del mundo”.

“Aquí la comunidad militar es muy diversa y por eso hay un chiste entre nosotros de que los Militares de Estados Unidos todos nos vemos igual en el trabajo (uniformados), pero cuando salimos a dormir o a pasear, cada uno vestimos de manera diferente”, ejemplificó el entrevistado.

En respuesta a pregunta específica dijo tener 8 años como efectivo de la Milicia, “en una experiencia muy positiva para uno y la familia” y recordó que a sus 27 años de edad cumplidos ya tuvo la oportunidad de estar en Iraq y Afganistán, en misiones de 7 meses, cada una.

Sobre su experiencia que le dejaron ambas misiones afirmó: “para nosotros es otro mundo completamente diferente, algo desconocido, pues todo es muy complicado y simplemente hallá no hay ley”.

Acerca de la ceremonia de graduación, indicó que “es un momento muy importante, especialmente para un hispano que viene por primera vez al ejército de Estados Unidos, y no es fácil cumplir 13 semanas de entrenamiento intensivo como lo hicieron ellos”.

Dijo finalmente que como militar siempre ha llevado con él las raíces de sus padres “y estoy planeando ir pronto a la fiesta de su pueblo, en Aguascalientes”, de la que se mostró encantado.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com