El Concilio Nacional de Inmigración dio a conocer el 6 de mayo un estudio sobre las quejas presentadas en contra de los agentes de la Patrulla Fronteriza.

El análisis, que lleva el título de “No Action Taken”, está basado en información proporcionada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Patrulla Fronteriza, después de que el concilio solicitara información sobre las quejas presentadas en contra de estos organismos bajo una petición de archivos públicos.

Según los datos obtenidos, durante el periodo entre enero del 2009 y enero del 2012 se registraron 809 quejas en contra de agentes de la Patrulla Fronteriza asignados dentro de las primeras 100 millas al interior de la frontera suroeste con México, en los estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas.

El informe indica que sólo en un 60 por ciento de los casos se tomó una decisión y en el 97 por ciento de estos no se tomó ningún tipo de acción. En promedio la CBP requiere de 122 días para tomar una decisión en estos casos.

Otro 40 por ciento aun se encuentran clasificados “bajo investigación”.

Las cifras indican que el abuso físico fue la causa principal de la denuncia en un 40 por ciento de los casos, seguido por el uso excesivo de fuerza en un 38 por ciento. Hubo por lo menos 60 quejas de agentes pateando o pisoteando a los detenidos, inclusive cuando ya se encontraban esposados o con la cara hacia el suelo.

Otras 45 denuncias acusan a los agentes de golpear a los inmigrantes en la cara o en la cabeza con objetos como lámparas de mano. Se presentaron seis acusaciones de abuso sexual y 14 de cateo inapropiado, entre otras.

“Estos datos revelan una cultura de impunidad que prevalece dentro de CBP”, dijo la directora ejecutiva del Consejo del Centro de Acción Legal, Melissa Crow, en conferencia de prensa vía telefónica.

El 77 por ciento de las víctimas fueron hombres y un 23 por ciento mujeres. Los menores de edad representaron el 7.2 por ciento de los denunciantes.

El mayor número de quejas fueron presentadas en contra de agentes de la Patrulla Fronteriza en el Sector Tucson, el cual cubre la frontera de Arizona con 279 reportes, seguido de Río Grande Valley en Texas con 167 y San Diego en California con 132.

De las más de 800 denuncias presentadas, solo en 13 casos se tomaron acciones disciplinarias en contra de los agentes fronterizos y por lo general solo tuvieron que asistir a clases de entrenamiento y asesoría.

Por su parte CBP se defendió de las acusaciones asegurando que estas cifras no representan un problema “sistemático” ya que durante el periodo de las quejas se detuvieron aproximadamente a un millón de personas.

EFE

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