Las mujeres en Estados Unidos que quedan embarazadas sin buscarlo retornan a trabajar más pronto, después del parto, que las madres cuyo embarazo fue intencional, según un estudio difundido el 8 de mayo.

La investigación la dirigió Rada Dagher, profesora de servicios de salud en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Maryland, y se publicará en la edición de mayo-junio de la revista Women’s Health Issues.

“Sabemos que es mejor que las mujeres se tomen un tiempo después del parto para cuidar su salud física y mental”, indicó Dagher, cuya investigación anterior mostró que una baja por maternidad de seis meses es lo mejor para reducir el riesgo de depresión postparto en la mujer.

Lo óptimo para la salud tanto de la madre como de su criatura es una licencia por maternidad de seis meses, comentó Dagher.

En Estados Unidos, donde no existe una legislación nacional sobre permisos pagados, el tratamiento laboral del parto es equivalente al de una enfermedad y la mayoría de las empleadas obtienen una corta licencia después de tener un hijo, con sueldo reducido, o la opción de tomarse hasta 12 semanas sin sueldo.

Por ello, las mujeres en EE.UU. retornan a trabajar rápidamente después del parto, y el 69 por ciento de las encuestadas lo hizo dentro de los seis meses siguientes a dar a luz.

“Comparadas con las mujeres que tuvieron la intención de quedar embarazadas, las madres con embarazos no buscados no están tan preparadas emocional y financieramente, y tienen menos probabilidades de obtener una licencia pagada por maternidad”, apuntó la investigadora.

Sólo el 41 por ciento de las mujeres consultadas en el estudio había tenido acceso a un permiso por maternidad con el pago del sueldo, y la duración promedio de la licencia fue de 7,64 semanas.

El estudio, que usó datos de una encuesta nacional, encontró que el 62 por ciento de todas las encuestadas dio cuenta de síntomas de depresión después del parto.

Un examen de la relación entre la depresión maternal y la duración de la licencia por maternidad mostró que la depresión no había tenido un efecto sobre el retorno al trabajo de las mujeres con embarazos no deseados.

Pero entre las mujeres cuyo embarazo había sido intencional, las madres deprimidas retornaron a trabajar más rápidamente que las madres no deprimidas.

Los autores del estudio sugieren que las madres deprimidas pueden sentir que el quedarse en casa con un recién nacido disminuye su sentido de control, y que el trabajo remunerado es más atractivo.

Dagher añadió que la licencia laboral después del parto da tiempo para la recuperación emocional de la madre y para el fortalecimiento de su relación con el bebé, en tanto que el retorno apresurado al trabajo puede empeorar los síntomas de depresión.

EFE

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