El estilo tribal sobrevive a los caprichos de la moda y vuelve, una temporada más, para vincular al mundo con sus raíces tribales en áfrica, Asia o Latinoamérica, donde las tendencias posan la mirada en estampados geométricos, tonos tierra, plumas, flecos y diferentes tejidos que conviven en perfecta armonía.

El exotismo es la principal característica de un buen “look” tribal. Una falda vaporosa que exhume la libertad de los años 70, uno de los orígenes de esta tendencia, un collar de hueso, una pulsera o un brazalete de madera, un vestido asimétrico, una mochila ‘hippie’ o unas sandalias romanas son algunas de las prendas con las que viajaremos a culturas, presentes y extintas, a través de la moda.

FELIZ CONVIVENCIA

Tejidos como el vaquero, el cuero y hasta el “tweed” se entremezclan con figuras geométricas, rayas en zig-zag, cintas y pequeñas piedras en camisas, botas, bolsos y otros complementos.

El resultado es un aire salvaje que se puede dosificar, a gusto del consumidor, con camisetas lisas y tonos básicos como el blanco, el negro, el marrón o el gris.

La rafia, la madera, el cuero, el lino y el algodón de colores tierra o de tonos flúor, porque casi toda combinación es posible en la moda tribal que han popularizado celebridades como Paris Hilton y Sarah Jessica Parker.

Las firmas más pioneras en transportar la moda al lejano Oeste o a las culturas más exóticas del planeta, como la asiática y la africana, han sido Isabel Marant, cuya colaboración con H&M estuvo marcada, precisamente, por el estilo tribal, “it girls” y blogueras han introducido en sus habituales estilismos algún complemento o motivo tribal.

El colorido saturado de la India, los tonos marrones, amarillos y naranjas que se aprecian especialmente en un safari africano o la tradición manual de algunos pueblos latinos son inspiraciones que han convertido la moda en una experiencia multicultural.

Las mochilas Wayuu, unos bolsos con asa bandolera que juegan con la geometría en atractivos tonos flúor, negro, azul o amarillo, constituyen la prueba de que lo tribal está más de moda que nunca.

VERSÁTIL TENDENCIA

La estética de los indios navajo y de los africanos masai o los estampados y tramados andinos han cruzado fronteras y, temporada tras temporada, vuelven a colarse en todo tipo de vestidores.

La versatilidad de esta estética juega a su favor, porque lo tribal se luce sin restricciones de horario o de lugar. En un “look” playero más informal, en una cena veraniega que exija algo más de protocolo, para ir de compras…cualquier ocasión es buena para llevar las prendas y los complementos que anuncia esta moda.

Lo más divertido de esta tendencia son los complementos que propone, desde brazaletes hasta billeteras, pasando por sandalias de cuero y de madera o tacones forrados con tejidos tribales.

EFE

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