Durante los recientes incendios forestales que devastaron al Norte de San Diego unos de los mas afectados fueron los jornaleros, ya que fueron desplazados, y perdieron todas sus pertenencias. Incluso, muchos temen solicitar ayuda por temor a inmigración, según lideres de agencias de asistencia humana.

“Perdí todas mis pertenencias, mis útiles personales, como mi ropa y comida”, dijo el señor José Gallegos de 62 años, quien vivía en un campo de Carlsbad afectado por los incendios y quien recibió asistencia de parte de American Red Cross (Cruz Roja Americana) y la agencia Campesinos Unidos el martes 20 de mayo.

“Han sido unos días muy difíciles después de estos incendios pero estoy muy contento de recibir ayuda, estoy muy agradecido”, añadió.

Pero no todos los jornaleros damnificados, como Gallegos, se han acercado a recibir servicios de emergencia, asegura Juan Ramón, un representante de Frente Indígena de Organizaciones Binacionales, grupo que ve por los derechos de las comunidades indígenas en la región.

“Muchos jornaleros no quieren pedir ayuda, tienen miedo a una posible deportación”, declaró Juan Ramón.

“Se sienten más seguros en el campo, en la intemperie, o prefieren pedir alojo con amistades que ir a un albergue”, añadió.

Por su parte, Marlene Castro, gerente de servicios sociales para la agencia Campesinos Unidos, asegura que no hay nada que temer e insta a los jornaleros y latinos en general a que acepten ayuda.

“El único interés es ayudarles, si permiten que se les asista, van estar mucho mejor, van a poder salir adelante”, comentó Castro.

“Necesitan confiar en las agencias ofreciendo ayuda. Nosotros no compartimos ningún tipo de información con inmigración. No hay que tener miedo”, apuntó.

Desde el 14 de mayo, cuando el Gobernador Jerry Brown declaró estado de emergencia en San Diego el grupo Campesinos Unidos activó sus servicios a la comunidad, juntos con la Cruz Roja Americana han ayudado a personas en Carlsbad, San Marcos y Escondido, las áreas más afectadas por los incendios.

Entraron a los albergues establecidos y extendieron ayuda con comida, cuartos de hotel para personas de la tercera edad y familias grandes, ropa, cobijas, tarjetas de banco para que compren productos necesarios.

Castro resaltó que el domingo 18 de mayo ella y su personal acudieron a la comunidad de Harmony Grove en Escondido y se encontraron con muchos afectados, cerca de 29 familias, la mayoría latinas de bajos recursos, perdieron todo.

“Las familias andaban en shock tras ver sus casas que habían quedado en ruinas, parecía que había caído una bomba en esa área, ”, indicó.

En un caso, un damnificado que desalojo su casa sin zapatos traía puestos unos que un bombero le regalo, agregó Castro.

El sábado fue el día mas duro para el personal de Campesinos Unidos, dijo Castro.

“Mi personal terminó en lagrimas, el hablaron con mucha gente que perdió todo, que no saben que hacer, con miedo, fue algo muy impactante”, compartió.

Castro reportó que ellos alojaron a más de 500 personas en hoteles, y dijo que los fondos con los que ayudo a los damnificados vienen departe del estado de California. El dinero se activa cuando se declara estado de emergencia, como en casos de desastres naturales o clima severo.

José Navarro, uno de los damnificados por los incendios en San Marcos, dijo que el y su familia están muy agradecidos por toda la ayuda que recibieron durante los cinco días que estuvieron desplazados.

“Quiero agradecer mucho a la Cruz Roja por todas sus atenciones, nos ayudaron con un lugar donde dormir, comida, agua, se portaron súper bien con nosotros, nos sentíamos más seguros con esta asistencia”, dijo Gallegos de 52 años de edad.

Las personas que perdieron todo en estos incendios aún necesitan mucha ayuda, señaló Castro, y a las personas que deseen ayudar con cualquier donación les invita a que se comuniquen con la Cruz Roja Americana al (858) 309-1338.