Uno de los consejos más importantes a seguir cuando se está criando hijos bilingües es que ellos nunca deben sentir que aprender español es una obli-gación.

En el momento que ellos lo sientan como una tarea, se rebelarán y se te hará súper difícil tratar de que hablen español contigo. Por eso es que siempre es bueno tener ideas de juegos divertidos a mano para que tus hi-jos se diviertan sin darse cuenta que están practicando su español.

A continuación, algunos de los favoritos en mi casa:

Frío o caliente: Un juego bastante fácil de poner en práctica y con el que tus hijos se identificarán porque es igual que la versión en inglés. Lo mejor es que tus hijos aprenderán palabras como frío, caliente, tibio, hirviendo, congelado casi sin darse cuenta ya que van a estar concentrados en encon-trar el objeto escondido.

Teléfono descompuesto: Este era uno de mis juegos favoritos cuando era niña. Sienta a 4 ó 5 niños uno al lado del otro y susúrrale una frase al primer niño. Este tiene que hacer lo mismo y susurrarle la frase al niño de al lado suyo y así sucesivamente hasta llegar al último niño que tiene que decir la frase en voz alta. Por lo general, esta termina siendo totalmente distinta a la original y todo el mundo termina matándose de la risa. En el proceso, los niños van practicando su español sin siquiera darse cuenta.

Veo, veo: Este juego es simple y súper divertido. Lo mejor es que no necesitas nada especial para jugarlo y se puede jugar en cualquier lado. Es una gran manera de ayudar a que el vocabulario de tus hijos crezca de manera divertida. Va así:

Veo, veo

¿Qué ves?

Una cosa

Y ¿qué cosa es?

Una cosita que comienza con la letra…

Simón dice…: Otro juego que siempre es divertido y es una excelente manera de practicar los nombres de las partes del cuerpo al igual que ayudar a tus hijos a aprender a seguir instrucciones en español.