SAN DIEGO.- La urgencia de que se de cabal seguimiento a los incidentes ocurridos en la frontera común entre Estados Unidos y México; de que se equipen a los agentes fronterizos con cámaras en el cuerpo y se coloquen hasta un millar de luces de rescate a lo largo de los corredores de migrantes.

Dichas demandas fueron planteada por una comisión de activistas y líderes religiosos locales y de otras comunidades de la frontera sur de Estados Unidos, durante una visita con legisladores y autoridades en Washington D.C.

La visita la llevaron a cabo las organizaciones luego de que autoridades anunciaran cambios en la oficina de asuntos internos de Aduanas y Protección Fronteriza, responsable de investigar abusos por parte de los agentes.

Junto a Network Border Action, una organización del estado de Arizona, entre otros tuvieron oportunidad de reunirse con miembros del Congreso y autoridades del CPB para recordarles que falta seguimiento de decenas de casos ocurridos en la frontera entre los dos países.

La comisión de activistas estuvo integrada por Andrea Guerrero y Cristian Ramírez, directora ejecutiva de San Diego Alliance y director de Derechos Humanos de esa agencia, Juanita Molina, directora de Border Action Network, María Luisa Rojas, Shena Gutiérrez y Guadalupe Guerrero, madre de Anastasio Hernández Rojas, y esposas de José Gutiérrez y Carlos Lamadrid, respectivamente, víctimas de incidentes en los que prevaleció uso de fuerza innecesaria por parte de los agentes fronterizos.

Horacio Rentería

El Latinoonline.com