Otra vez el equipo mexicanos se quedó en octavos de final luego de su derrota ante Holanda por dos goles a uno.

Es evidente la tristeza para millones de mexicanos que de nuevo quisieron creer el viejo cuento que “estaban para cosas muy grandes”. Pero la realidad se impuso: un grupo de individualidades que nunca fue un verdadero equipo, que pasó al juego de repechaje por la enorme ayuda que le dio el equipo estadounidense.

Y una eliminatoria de Concacaf vergonzosa, con ‘un técnico’, Miguel ‘El Piojo’ Herrera que apareció –como parte de magia- en el último mes, pero al que se debe reconocer no que hubiera cambiado precisamente la mentalidad ni constituido un verdadero equipo, sino uno que había tomado las decisiones adecuadas, hasta que se le ocurrió sacar del campo a Giovani Dos Santos,

La oncena mexicana –ojo que no el equipo- simplemente se echó para atrás con aparente miedo y conformismo. El resultado es de todos conocidos.

Justo es reconocer, sin embargo, que más allá de las grandes jugadas que ofreció ‘Memo’ Ochoa él si mostró el coraje,cel coraje y la casta para animar a sus jugadores, que no tuvo ‘‘Rafa’ Márquez, principal causante de la derrota.

La otra cara

Costa Rica, en cambio, un equipo modesto que por méritos propios conquistó el primer lugar de la tabla en la eliminatoria de Concacaf, se llenó de una mentalidad ganadora apoyada por la confianza que les brindó José Luis Pinto.

Al vencer a equipos como Italia, Inglaterra, Uruguay y al final, Grecia, demostró al mundo que la mentalidad y la confianza en si mismo lo es todo, y esta selección que si aspira a grandes cosas, ya hizo diferencia, independientemente de los próximos resultados.

Y aún así, no deja de ser sorprende la nueva justificación: ¡nos robaron! Y la respuesta es simple: no te pueden robar lo que nunca has tenido: mentalidad ganadora y vencer el miedo ancestral que nos ha impedido lograrlo.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com