MURRIETA.- Varios centenares de manifestantes cortaron el martes 1 de julio el tráfico en las calles de Murrieta, en el Condado de Riverside, para impedir el traslado de inmigrantes indocumentados hasta las instalaciones de la policía fronteriza en la ciudad, según publicó el diario Los Angeles Times.

Estaba previsto que en torno a 140 inmigrantes provenientes de centros de internamiento en Texas llegaran a Murrieta a bordo de tres autobuses, pero la protesta forzó a los vehículos a dar la vuelta.

La policía local evitó que el altercado escalara en tensión pero no pudo impedir que la vía quedara cerrada al tránsito de vehículos.

Las personas a bordo de esos autobuses estaban detenidas en Texas después de haber entrado en el país durante las últimas semanas de forma irregular.

Los centros de detención fronterizos en Texas se encuentran saturados debido alto número de arrestos realizados en la zona suroeste del país y el gobierno optó por trasladar a grupos de inmigrantes a otras localizaciones menos congestionadas.

El alcalde de Murrieta, Alan Long, animó el lunes a los residentes a que protestaran la decisión de las autoridades federales.

Los viajeros en los autobuses eran, según Los Angeles Times, niños y sus madres, fundamentalmente.

En lo que va de año las patrullas fronterizas han detenido a más de 52.000 menores tras cruzar ilegalmente la frontera con México.

Esas entradas irregulares se han concentrado especialmente en la zona del Río Grande, en Texas, donde llegan los menores provenientes en su mayoría de Guatemala, Honduras y El Salvador.

Está previsto que este mismo tipo de traslado de inmigrantes se realice desde Texas a instalaciones en El Centro (California), así como a otra en Nuevo México.