SAN DIEGO.- Miembros de la comunidad San Diego-Tijuana, en conjunto con la organización “Trash to Paradise’ trabajan en un ambicioso proyecto tendiente a reducir la contaminación ambiental generada por las aguas negras, en ambos lados de la frontera.

Bianca Alvarado, miembro de esta organización, afirmó:

“queremos hacer un proyecto que se enfoque en disminuir la contaminación de la Cuenca del Río Tijuana”.

La entrevistada indicó que en un sondeo entre los afectados, confirmaron que es el plástico el contaminante que más prevalece en comparación con el resto y que el problema de las aguas negras es el número 1 en la región binacional Tijuana-San Diego y que se agudiza particularmente en la temporada de lluvias.

Irónicamente la solución que plantea el proyecto es utilizar botellas de plástico que se cortan en tres partes para emplearse como humedal artificial, en vez de material de construcción como la grava, que sería más costoso.

Recordó que los humedales se emplean “para filtrar las aguas negras de una manera natural” y dijo que el plan piloto ya está por iniciar y se ha elegido la Iglesia Evangélica de San Pablo, de Playas de Tijuana, para ponerlo en marcha.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com