SAN DIEGO.- Como parte de su campaña “Manos a la Obra”, la organización Big Brothers Big Sisters (hermanos, hermanas mayores) del Condado de San Diego está buscando integrar a nuevos voluntarios que hablen español, para ser asignados con niños o adolescentes hispanos en espera de un mentor.

Ser mentor es tan sencillo como hacer deporte con el aprendiz, conocidos como ‘hermanitos’ o ‘hermanitas’, un par de horas cada otra semana, ir al cine o simplemente pasar tiempo juntos y ser un buen amigo o amiga con quien pueda conversar.

Actualmente el grupo de San Diego cuenta con más de 500 menores en lista de espera, y un 40 por ciento de ellos son hispanos, comentó Louie Evans, un reclutador y entrenador de voluntarios para Big Brothers Big Sisters.

“Hay muchos niños que ocupan mentoría, enseñarles como es la vida y desarrollar una amistad positiva”, dijo Evans.

“Ellos ocupan ver algo completamente diferente en sus vidas, como vive y convive otra gente”, añadió.

Mientras muchos de los participantes vienen de familias tradicionales latinas, una gran cantidad de los niños y adolescentes, aunque no sean de alto riesgo, vienen de hogares de un solo padre, explicó Evans.

“Nos queremos enfocar en que sea algo sano para los niños y una grata experiencia para los mentores, no es un compromiso económico”.

Jorge Gutiérrez, de 37 años de edad, es uno de los voluntarios de Big Brothers Big Sisters en San Diego que realmente se ha entregado a la causa, tiene seis años con la organización y su ‘hermanito’ actual es el joven Edgar Jiménez, de 18 años.

“Cuando empecé solo iba hacerlo por un par de años”, comentó Gutiérrez, quien es un ingeniero civil.

Pero el ver los cambios en la vida de sus ‘hermanitos’ le ha motivado a continuar de voluntario. Durante el tiempo que pasan juntos, él y Jiménez típicamente salen a nadar, correr, pescar, hacen proyectos de jardinería y lo ha llevado a su trabajo a que vea lo que es la ingeniería.

También lo ha llevado a conocer La Jolla, Mission Beach y a probar comidas nuevas, como vietnamita y china.

“Me alegro mucho al ver los cambios en Edgar, él era muy tímido”, apuntó Gutiérrez.

Un estudio nacional mostró que las relaciones positivas entre los ‘hermanitos’ y ‘hermanitas’ con sus mentores genera un gran impacto en la vida de los niños o adolescentes. Tienen mayores aspiraciones, más confianza en sí mismos y se llevan mejor con sus familias.

Más del 75 porciento de los ex ‘hermantios’ y ‘hermanitas’ reportaron que gracias a sus ‘hermanas’ o ‘hermanas mayores’, han obtenido mejores resultados en la escuela y estuvieron de acuerdo en que se sintieron motivados por sus mentores para alcanzar un nivel educativo mayor al que hubieran creído posible.

El joven Jiménez también tiene mucho agradecimiento hacia su ‘hermano mayor’, “Yo era muy improductivo, no hacia mucho. No era nada social”.

Gutiérrez invita a otras personas en la región a unirse a la organización, “El marcar la diferencia en la vida de un jovencito es algo muy agradable, es una experiencia muy positiva”.

Los requisitos para ser un mentor es ser mayor de edad, contar con un seguro social valido, no tener antecedentes penales, contar con un historial de manejo limpio y poder comprometerse por un año. La razón que necesitan a voluntarios bilingües es para facilitar la comunicación con los padres o tutores legales de los participantes.

Para informes adicionales de Big Brothers Big Sisters y para inscribirte ir a www.SDBigs.org/CambiaUnaVida, o llama al (858) 536-4900.