SAN DIEGO.- Los salarios de hambre, la delincuencia, la presión generada por las pandillas, el narcotráfico, la corrupción gubernamental y la insistencia en poner muros de contención sin resolver los problemas de fondo con un sentido humano, es la causa de la salida de miles de niños, mujeres y hombres de Centroamérica y México.

Lo anterior lo afirmó en visita a San Diego, el Padre Alejandro Solalinde Guerra, quien se ha distinguido por su lucha a favor de los migrantes.

El activista fundador del Albergue “Hermanos en el Camino en Ixtepec, Oaxada, y frecuente crítico de los abusos cometidos contra los migrantes latinoamericanos, dijo “quiero decirles que en nuestro caminar en esta defensa de los derechos humanos de los migrantes, ha sido gradual, empezamos con una simple asistencia social, sin imaginar lo que había detrás”.

“Inmigración forzada”

Y agregó: “pero poco a poco hemos descubierto que realmente hay un gran poder, un poder superior que no es Dios, que está manejando toda esta situación de la inmigración forzada, y que no es otra cosa que el sistema capitalista neoliberal y quienes manejan el capital financiero”.

Solalinde Guerra, quien fue expulsado de la congregación Carmelita por sus revolucionarias ideas, expresó que “detrás de todo, de la explotación humana, de todas esas formas ilícitas de hacer negocios con los migrantes centroamericanos, están la inseguridad y las trasnacionales, éstas últimas que se han apoderado de la fruta y la producción”.

Fue “una tregua pagada”, afirma

Entre las anécdotas que pintan de cuerpo completo a este eclesiástico católico nacido en Texcoco, Estado de México, quien antes de su ordenación definitiva abandonó el seminario con otros quince seminaristas, destacan su exilio de México en mayo del 2012, tras una serie de amenazas dirigidas a su labor humanitaria.

“Como no van a salir esos pobres hermanos y hermanas si la lucha por el poder se da dentro de su propio territorio; si dos pandillas, la 13 y la 18, que hace dos años eran antagónicas y ahora están unidas, gracias a la tregua pagada por Obama. Y es que él, a través de la CIA les pagó para que no siguieran matando, para lograr una tregua, pero luego quitó ese programa y ellos (los miembros de las pandillas) se malacostumbraron”, dijo.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com