La tía Filomena me citó de urgencia. Al tiempo que la vieja me servía un desabrido té y tres galletitas, empezó a berrear.

  • Estoy destrozada, mijo, se acabaron los reinados.

  • Tía, ¡Es una real desgracia! Las casas reales se encuentran tan desbarajustadas que como los autos viejos, requieren de mantenimiento, sincronización, chapistería y pintura.

  • ¡No seas irrespetuoso!

  • Tía, los reyes no me caen gordos. La prueba es que me da lo mismo el Rey de Oros que el de Bastos, y lo mismo el Rey de Espadas que el de Diamantes.

  • No entiendo, mijo.

  • Tía, en pleno Siglo 21, las monarquías lucen oxidadas, enmohecidas, las rancias casas reales huelen a eso… a rancio.

Ahí está el caso de Juan Carlos de Borbón, que para ser Rey de España lo prepararon más que a un yogur. Desde que cumplió 10 años, el dictador Franco lo tomó bajo su tutela -durante los siguientes 27 años- con el propósito de que fuera el mejor Rey de España.

Reinó desde 1975, durante los siguientes 40 años, hasta hace pocas semanas, cuando ya no lo soportaron más, ni la Reina, ni la mayoría de los españoles, mucho menos los elefantes de Botswana.

  • ¿Qué tienen que ver los elefantes con los reinados?

  • Tía, el Rey Juan Carlos acaba de abdicar, acosado por escándalos, infidelidades, derroche de dineros públicos y falta de transparencia en sus actuaciones.

En 2012 los escándalos afloraron cuando lo hospitalizaron a consecuencia de un accidente que sufrió en Botswana. La verdad es que participaba en un safari que, por un lado, le costó la vida a varios elefantes, y a su Majestad, $60 mil dólares, la fractura de una cadera, la evidencia que ajustaba seis años de aventuras con una princesa alemana y el naufragio de su matrimonio.

  • Pero, además, Juan Carlos no es el único monarca calavera en Europa.

  • ¿Por qué dices esa blasfemia?

  • Tía, porque todas las casa reales europeas están emparentadas.

  • ¿Emparentadas?

  • Pon atención. La reina Elizabeth II de Inglaterra, su esposo Felipe de Edimburgo, el rey Juan Carlos de España y su esposa la Reina Sofía de Grecia, los cuatro son parientes.

  • ¡Chismoso! ¿Cómo así parientes?

  • Tía, los cuatro son tataranietos de la reina Victoria de Inglaterra.

Por afinidad, también en la casa real británica se cocinan deliciosos escándalos. ¿Recuerdas que la Princesa Diana y el Príncipe Carlos de Inglaterra protagonizaron el divorcio más escandaloso de los últimos tiempos?

¿Recuerdas que la alegre pelirroja Sarah Ferguson, le puso los cuernos a su esposo, el Príncipe Andrés, Duque de York?

¿Recuerdas que el capitán Mark Phillips, le pidió el divorcio a la princesa Ana de Inglaterra, por haberla pillado escribiendo cartas de amor a otro güey?

  • ¡Cretino! Me tienes mareada con tantas idioteces. ¡Tú jamás me entiendes! No quiero saber de reyes. Estoy deprimida porque están a punto de acabar el reinado de “Miss Universo”. Desde 2008, ningún país se le quiere medir a organizarlo.

(fin)

VERBATIM

“Toda familia real termina siendo una familia irreal”

Por: © 2014 Armando Caicedo

www.Humor.US.com