El asunto especifico que se trató en la agenda del cabildo en plena audiencia pública del día miércoles, 15 de octubre, fue la apelación que hacia la Unión Americana De Libertades Civiles para intentar cambiar la decisión que habían tomado los comisionados de la junta de planeación de Escondido el pasado Junio.

Mi diálogo interno decía: “te ruego corazón que seas fuerte para aguantar lo que estoy escuchando”. 


Realmente escuché a un hombre xenófobo protestar que el deportaría a cualesquier persona indocumentada sin reserva alguna- y sin importarle si son bebes, infantes, niños, jóvenes, mujeres o hombres adultos.

¿Acaso mi corazón es tan fuerte? ¿Mi disciplina interna y mi aparato físico de ventilación están desarrollados tal que hasta puedo bajar la temperatura interna para no explotar en reacción a esto que he tenido que presenciar?

Lo que ocurrió en la junta del cabildo municipal de Escondido la semana pasada fue que hicieron cola los indignados residentes de Murrieta y Escondido para oponerse a un albergue para niños inmigrantes de Latinoamérica. ¡Fue asombroso- casi insoportable!

Los mismos sinvergüenzas que atacaron un autobús en Murrieta cargado de niños y mujeres, en pleno día de primavera y frente a cámaras de prensa nacionales e internacionales, ahora se acercaban en grandes cifras unidos a elementos xenófobos de la ciudad de Escondido para divulgar sentimientos de odio y rechazo.

El abogado de La Unión American De Libertades Civiles, David Loy, representando a Southwest Key, hizo su apelación y después como un derrame de aguas negras, comenzaron los racistas sus comentarios públicos al respecto. Entre el odio, si se escuchaban voces razonables y humanas decir que los que beneficiarían del albergue serian los niños inocentes, y que la ciudad podría beneficiarse al igual con hasta ocho millones de dólares anuales en nuevos ingresos para la región y atraer nuevos empleos para disminuir las cifras del desempleo. Pero ni los regidores, ni el Alcalde Sam Abed dieron un paso atrás.

Entre todos, solo la regidora, vice alcalde- Olga Díaz hizo señalamientos que ella entendía la lógica de la apelación del ACLU y que ella estaba molesta por el rechazo del albergue cuando el uso de suelo seria prácticamente igual al previo.

No es por casualidad que el significado del nombre “Olga” de origen Escandinavo, significa “sublime luz”. ¡Bien que le quedo el nombre con el que la bautizaron sus padres! Pues realmente la vice alcalde, ahora postulada para ser elegida a la alcaldía de Escondido, fue digna de su propio nombre al iluminar con su razonamiento y actitud humanitaria lo que fue en pocas palabras- el colmo de la intolerancia.

Es que en la junta se escucharon personas decir que los niños migrantes eran elementos del crimen organizado, que cargaban un virus y enfermedades peligrosas y que se podía desatar una ola de crimen si se permitía albergarlos en la ciudad de Escondido. 

Finalmente terminó la junta con el farolito Díaz iluminando su voto para permitir un espacio seguro y albergar niños inocentes y vulnerables. Pero los votos de los demás regidores en oposición acabaron con la posibilidad de que triunfara la apelación de La Unión Americana de Libertades Civiles.

Ahora está bajo consideración una posible demanda en contra de la ciudad por falta de transparencia y por malamente escandalizar un simple proceso de uso de suelo y continuar una historieta de racismo e intolerancia que viene desde el 2006 cuando esa ciudad aprobó una ley para prohibir la renta de viviendas a personas indocumentadas en Escondido.

Un juez acabó con esa ley diciendo que era inconstitucional. Pero a Escondido no se le quita la manía de atacar a los inmigrantes en esa ciudad. Tal vez sería bueno un cambio. Tal vez una nueva y sublime luz ilumine un nuevo camino.