La estética militar y deportiva conviven con el poncho, la cazadora roquera y las botas altas, prendas y accesorios que esta temporada arrasan.

Repasamos las colecciones de las pasarelas más importante y elegimos prendas y estilos de largo recorrido, en las que merece la pena invertir.

BOTAS TIPO LEGGINS

El objetivo de las botas de capa, las de estética “legging” o las de efecto mosquetero, es alargar la pierna.

De piel de potro, de charol, de ante, estampadas con cuadros, con “glitter” o coloreadas en atrevidos colores, amarás las botas.

ESPÍRITU SALVAJE

El “print” salvaje se convierte en el nuevo negro esta temporada. La cebra, el leopardo, el tigre, la jirafa o la serpiente pitón, estampan patrones rígidos, minivestidos, botas, zapatos y bolsos.

Marni, Fendi y Brunello Cucinelli dan un paso más y adornan sus diseños con plumas exóticas.

ESTÉTICA ROCK

La mítica “biker”, cazadora de cuero, pantalón pitillo, pinchos, tachuelas, zapatos de salón con punta afilada y las gafas de aviador, ofrecen un estilismo fresco, juvenil y roquero.

Una estética dinámica, fuerte y con carácter que reinventa a la mujer urbana.

EL CHÁNDAL SE SOFISTICA

La ropa deportiva se ha sofisticado y, de la mano de Chanel y Alexander Wang, adquiere un alto nivel de elegancia y energía.

Hasta hace muy poco, el chándal se reservaba para ir al gimnasio. Ahora, esta confortable pieza es lo más y da vida al nuevo “sport chic”.

ESTILO MILITAR

Los pantalones “baggy”, las parkas, las chaquetas bomber, las camisas, los jerséis de ochos y los chubasqueros con reminiscencias militares, se imponen esta temporada otoño-invierno 2014-15.

El color caqui declinado en todas sus versiones y combinado con tonalidades verdes y ocres, es el punto de partida de esta propuesta que abandera la diseñadora Isabel Marant.

PONCHO O CAPA

El poncho y la capa es la alternativa a la manta, prenda que desde que la firma Burberry Prossum la sacara en el carrusel final de su desfile se ha convertido en el accesorio de la temporada.

En tonos lisos, con dibujos Étnicos o estampados de montaña, la capa y el poncho escalan posiciones en la temporada otoñal, sin renunciar a lucir debajo cazadora o chaqueta de lana.

EL SASTRE

Aunque el traje de chaqueta es un clásico que nunca pasa de moda, el sastre, que se ha visto en las pasarelas de los últimos desfiles de los diseñadores más renombrados, vuelve renovado y femenino con pantalones de pinzas y combinado con mocasines y abrigos cruzados.

Si Hermés lo ha ideado con pantalón recto y americana de dos botones, Giorgio Armani lo prefiere ancho y tobillero y con una chaqueta de un solo botón y solapa corta.