TIJUANA.- El perfil humano de los luchadores Mil Máscaras y Rey Misterio quedó de manifiesto en el Foro Tijuana Innovadora, efectuado recientemente en la vecina ciudad.

Ambos luchadores expresaron su sentir y las innumerables anécdotas vividas como luchadores, comenzando por su deseo que los llamen más por su actividad desplegada como enmascarados que como simples mortales.

Las referencia al Santo, El Enmascarado de Plata, la Parca y otros personajes no estuvo ajena a una charla que fue seguida de principio a fin por el público que se dio cita al Teatro del Centro Cultural Tijuana (Cecut).

Mil Máscaras fue el primero en abordar la lucha como un deporte, recordando que antes de ser un luchador enmascarado tuvo que aprender este arte tomando parte en la lucha olímpica (grecorromana), sin lo cual no hubiera logrado su propósito.

Lo secundó Rey Misterio quien afirmó que atrás de un luchador hay un profundo trabajo físico y mental, disciplina y horas dedicadas a este oficio, que muchos definen como un deporte pero que otros lo conceptualizan con un Espectáculo estudiado, en el que se combinan el arte y entretenimiento y la pantomima.

Ambos luchadores recordaron, sin embargo, que para ser luchadores requieren de mucho tiempo dentro del gimnasio, de levantar pesas, de una estricta alimentación y de una preparación física y mental tan seria como cualquier otro deporte.

No obstante, analistas de esta controversia consideran que lo que separa a la lucha libre del deporte es que este último supone una competencia que pone a prueba (la condición física y mental al ser humano, lo que no ocurre con la primera, que al final de cuentas, se convertiría en un espectáculo preparado, con anticipación.

“Pero para los sillazos, golpes y los costalazos, nadie estaría preparado y podría ser una combinación de ambos: deporte y espectáculo”, consideran aficionados a la lucha libre.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com