TUCZON (AZ).- Los jóvenes hispanos son una pieza clave para que sus progenitores, provenientes de países en los que se mantiene un concepto tradicional de la familia, acepten cambios sociales como los matrimonios entre parejas del mismo sexo que la justicia está dando luz verde en las últimas semanas.

Celestino Fernández, sociólogo de la Universidad de Arizona, explicó a Efe que dentro de la comunidad latina la forma de pensar ha cambiado gracias a las nuevas generaciones, que explica a sus padres que “la sociedad va evolucionando”.

Son los jóvenes quienes tienen “ideas de mayor aceptación hacia los derechos de las parejas homosexuales”, dijo Fernández, en referencia al malestar generado entre los más conservadores después de que un tribunal federal de apelaciones derogase el pasado 7 de octubre las prohibiciones del matrimonio homosexual vigentes en varios estados.

“En cualquier país, en cualquier sociedad, aproximadamente el 10 por ciento de su población son personas homosexuales, eso significa que en casi toda familia, sea un hijo, una hija, un tío o una tía, se va a encontrar una persona homosexual”, dijo el profesor.

Según un estudio del Centro Hispano Pew de 2013, el 52 por ciento de los latinos estadounidenses favorecen el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

Este porcentaje demuestra que la mentalidad de los hispanos en este tema ha cambiado dramáticamente en los últimos tiempo, ya que seis años antes sólo el 31 por ciento de los encuestados se mostraban a favor del matrimonio entre parejas homosexuales.

El estudio indicó que la mayoría de personas que apoyan el matrimonio gay tiene entre 10 y 29 años y el 57 por ciento de ellos nacieron en Estados Unidos.

Mientras, los latinos mayores de 65 años se oponen abiertamente a este tipo de unión, y el 60 por ciento está en contra y apenas el 18 por ciento se mostró a favor.

“Toda sociedad, toda cultura va cambiando y en gran parte se debe a los jóvenes, no simplemente los latinos, sino de diferentes grupos étnicos, que tienen otras ideas a diferencia de sus padres y abuelos”, explicó Fernández.

Jesús Santos, de 25 años, contó a Efe que fue difícil revelar su homosexualidad a su familia, de origen mexicano, que definió como tradicional.

“Al principio no sabía cómo iban a reaccionar mi madre y mis abuelos, cuando les dije que era homosexual”, explicó.

El proceso no fue fácil, pero “poco a poco” su familia lo aceptó y consiguió respetar su forma de vida, al igual que se está empezando a hacer en Arizona.

Estos cambios son palpables en Estados Unidos, donde 32 estados aprobaron leyes que permiten el matrimonio de parejas homosexuales por vía civil con los mismos derechos y responsabilidades que las uniones heterosexuales.

EFE

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