Un fabricante de automóviles asiático, acordó comprar una participación mayoritaria en la «National Electric», la propietaria de las acciones de la Saab, y financiar los costos operativos de la compañía para relanzar la automotriz.

La empresa «National Electric», dijo que está en conversaciones con otros fabricantes asiáticos en la creación de una empresa conjunta, para desarrollar nuevos vehículos.

«National Electric», un grupo de inversión chino-japonés liderado por el constructor de plantas de energía renovable «Nacional Modern Energy Holdings Ltd», buscó la protección de sus acreedores en agosto después de luchar para cumplir con un objetivo de producción de 120.000 vehiculos al año en 2016. Eso habría llegado cerca de la producción del 2006 de la marca Saab con 133.000 autos.

Las conversaciones con los dos fabricantes asiáticos se han intensificado considerablemente en las últimas semanas, dijo el portavoz de «National Electric», pero no quiso identificar a estas sociedades hasta no llegar a un acuerdo total.

Según el periódico sueco, «Svenska Dagbladet», este informó que el pasado 5 de agosto «National Electric» estaba en conversaciones con la empresa Hindu Mahindra & Mahindra Ltd. y la China Dongfeng Motor Corp. para la financiación de las futuras operaciones.

El potencial accionista mayoritario ha ofrecido proporcionar financiación puente de 6.2 millones) de dolares al mes, para cubrir los costos de operación hasta que el acuerdo se complete. La compañía dijo que el acuerdo debería estar terminado en febrero.

«National Electric» tiene el permiso concedido por un tribunal sueco el 29 de agosto para llevar a cabo una reorganización de la empresa, que actualmente se aplica a la Corte de Distrito de Vaenersborg para extender el período de reconstrucción por tres meses.

La empresa tenía problemas para pagar a sus acreedores, después de que su accionista Qingbo Investment Co. no cumplió una inversión prometida de $155 millones de dolares.

Saab era propiedad de General Motors, que adquirió el control total en el año 2000, antes de venderlo en 2010 al fabricante de los supercar holandés Spyker NV, que no logró revivir la marca.

El negocio de los automóviles se separó de operaciones aeroespaciales de Saab en 1990.