Aunque la mayoría de los resfriados no presentan complicaciones serias en los niños, sí pueden preocupar bastante a quienes los cuidan y están entre los motivos principales para ir al médico.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) no recomienda las medicinas de venta sin receta para tratar el resfriado y la tos en niños menores de 2 años. En los bebés y los niños menores de 2 años, estas medicinas pueden tener efectos graves y potencialmente mortales.

Así que, ¿qué debe hacer un padre preocupado? Éstos son algunos consejos de la FDA sobre cómo tratar el resfriado de su hijo de una manera segura.

Cómo aliviar los síntomas del resfriado

No hay una cura para el resfriado común, una infección viral no puede tratarse con antibióticos, reconoce la Dra. Amy M. Taylor, pediatra de la FDA.

“Un resfriado es auto limitado y los pacientes mejorarán por sí solos en una o dos semanas, sin necesidad de tomar medicamentos. En los niños mayores, algunos medicamentos de venta sin receta pueden ayudar a aliviar los síntomas, pero no alterarán el curso natural del resfriado ni harán que desaparezca más rápido”, advierte la Dra. Taylor.

La tos es un síntoma normal del resfriado y no siempre es mala. “La tos ayuda al cuerpo a eliminar las mucosidades de las vías respiratorias y a proteger los pulmones; así que uno no quiere suprimir todos los tosidos”, aclara la doctora.

Los tratamientos no farmacológicos para la tos incluyen beber muchos líquidos, especialmente bebidas calientes para confortar la garganta.

Cuándo hay que llamar al médico

No todos los soplidos de la nariz o la tos ameritan una visita al consultorio del médico. En caso de duda, los padres deben llamar a su prestador de servicios de salud.

“Llame a su pediatra a la primera señal de enfermedad siempre que un bebé de 3 meses de edad o menos se enferme”, recomienda la Dra. Taylor.

Llame al médico si observa cualquiera de estos síntomas en cualquier niño:

• Fiebre en un bebé de 2 meses de edad o menos

• Una fiebre de 102o F (38.9 o C) o más a cualquier edad.

• Señales de respiración dificultosa, incluyendo un ensanchamiento de las fosas nasales con cada respiración; respiración sibilante o acelerada; costillas marcadas con cada respiración.

• Labios azules.

• No quiere comer o beber, con señales de deshidratación.

• Dolor de oído.

• Irritabilidad o somnolencia excesivas.

• Si la tos dura más de tres semanas.

• Si la condición del niño empeora.

Estos síntomas pueden ser un indicio de que su hijo tiene algo más grave que un resfriado.

“Uno tiene que conocer a su hijo”, afirma la Dra. Taylor. “En los niños pequeños, la fiebre es un motivo de preocupación importante y debe consultarse a un médico. Si le preocupan los síntomas de su hijo, a cualquier edad, llame a su pediatra para pedirle consejo”.

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