Ford está considerando dar a la transmisión continuamente variable otro giro. La automotriz la ofreció en el pasado, sin haber tenido buenos resultados, pero eso puede cambiar.

Ford no tiene una transmisión automática de su motor más pequeño, el 1.0 litros de tres cilindros, en el Ford Fiesta SFE. Este sólo está disponible con una transmisión manual.

Menos del 5 por ciento de los automóviles vendidos en América del Norte están equipadas con los manuales, de acuerdo con IHS Automotive.

La transmisión CVT está disfrutando de un renacimiento en Norteamérica, consiguiendo amplia utilización en vehículos Audi, Nissan, Honda, Subaru y Toyota. El beneficio clave es la mejor economía de combustible.

Una CVT también ofrece una conducción más suave, aumentando continuamente su relación de transmisión como el vehículo aumenta la aceleración, en lugar de intensificarla marcha a marcha.

«Hemos tenido un poco de experiencia con CVT y no anduvo todo bien», dijo Raj Nair jefe de desarrollo de productos globales de Ford, durante un evento de prensa aquí.

«LA competencia están mejorando. Y estamos tomando otra mirada, sobre todo en las aplicaciones de bajo par. Puede haber alguna posibilidad allí», agrego Nair,

Ford ofreció una última CVT en un modelo no híbrido en 2007, en los Ford Five Hundred y el Mercury Montego sedanes, y en el SUV Ford Freestyle.

Esos vehículos fueron equipados con una transmisión CVT construidas en Batavia, Ohio, desarrollado por una empresa conjunta con la alemana ZF Friedrichshafen AG.

La transmision CVT, es popular en Europa y Asia, pero sólo ganaron recientemente atención en América del Norte, donde los conductores están acostumbrados a las características de una transmisión automática tradicional.

No se sabe si Ford construiría su propia transmisión o comprarían una CVT de un proveedor.

Una transmisión variable continua o CVT es un tipo de transmisión semi-automática que puede cambiar la relación de cambio a cualquier valor dentro de sus límites y según las necesidades de la marcha.

La transmisión variable continua no está restringida a un pequeño número de relaciones de cambio, como las 4 a 6 relaciones delanteras de las transmisiones típicas de automóviles.

La centralita electrónica que controla la transmisión variable continua simula a menudo cambios de marcha abruptos, especialmente a bajas velocidades, porque la mayoría de los conductores esperan las bruscas sacudidas típicas y rechazarían una transmisión perfectamente suave por su aparente falta de potencia.