La Oficina de Aduanas e Inmigración (ICE) reanudó las redadas de indocumentados y la respuesta en San Diego y el resto del país, ha sido abrumadora.

Organizaciones como Unión del Barrio, en Barrio Logan, divulgan un folleto para orientar a la comunidad sobre lo que puede hacer en caso de que las autoridades de migración detengan a una persona o si agentes del ICE se presentan a un domicilio en busca de alguna persona en particular.

En Chula Vista, la Iglesia Unitaria Universalista asiste a las familias con miembros indocumentados a desarrollar planes personalizados, de lo que pueden hacer para prevenir detenciones y deportaciones o asistir a indocumentados. Un grupo de 22 senadores federales demócratas pidieron al presidente Obama que ordene detener las redadas. “Es importante valorar la crisis humanitaria de refugiados, que involucra a una población vulnerable y no abordarlos estrictamente como un asunto de seguridad fronteriza y de aplicación de las leyes de migración”, dijeron los legisladores al mandatario.

El aspirante presidencial Bernie Sanders fue más claro: “urjo detener inmediatamente estas redadas y no deportar familias a lugares donde les esperan sentencias de muerte”. También divulgó en redes sociales, que “cientos de indocumentados –de distintas edades—han muerto a unos meses de haber sido deportados”.

Un portavoz de la exsecretaria Hillary Clinton” dijo que a la candidata presidencial “le preocupa que todas las personas tengan juicio justo y que se respete el derecho a los refugiados”.

El reverendo David Farley, un dirigente de la Iglesia Unida Metodista en California, indicó que su iglesia considera reanudar el programa santuario de finales de los 70 para impedir que los centroamericanos sean enviados a muerte segura.

Por su parte la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) encargó a su embajador para los migrantes, el actor Demián Bichir, hacer un video a modo de selfie para informar a los interesados sobre sus derechos y qué pueden hacer si los detienen o los buscan oficiales de migración.

El gobierno de México informó que en la búsqueda de centroamericanos, los agentes también detienen a mexicanos que encuentran en su camino.

El argumento del Departamento de Seguridad Interior (HSD) para las redadas es que cientos de menores y madres de familia, principalmente que llegaron entre la primavera y el otoño del año pasado a Estados Unidos a solicitar refugio, no se presentaron a audiencias de migración a exponer sus casos.

En San Diego, Jonathan Flores, de Unión del Barrio, opinó que esa explicación de las autoridades “es una excusa, y si no usan esa, usan cualquier otra excusa; no es casualidad que las redadas las hagan de la autopista interestatal 8 hacia el sur, donde vive la mayoría de las familias trabajadoras latinas”. Benjamín Prado, de la misma organización, destacó por su parte que las redadas que se han documentado, aunque no se han llevado a cabo estos meses, se realizan en inmediaciones de transporte público, en horas en que los inmigrantes van a trabajar o regresan de su trabajo. Opinó que es una medida deliberada que causa temor entre la comunidad, porque un padre o madre de familia pueden ya no regresar del trabajo a la casa.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com