NEVADA.- Un soldado deportado se las ingenió para cruzar de nuevo la frontera y llegar hasta el candidato presidencial Bernie Sanders para pedirle que ayude a los veteranos que han sido expulsados y ahora viven en Tijuana.

“Me siento muy nervioso ahora porque desde que regresé he vivido escondido, pero quise venir a preguntarle que va a hacer por los veteranos deportados (si llega a la presidencia) porque son muchos”, dijo César López al aspirante a la Casa Blanca.

López ingresó a los marines en 1993 al terminar de estudiar la preparatoria, era un residente legal cuando en el año 2000 fue detenido por portar una pequeña cantidad de mariguana. Terminó su carrera militar, se graduó en la universidad, y en el 2012 al regresar de unas vacaciones en Costa Rica, fue detenido y enviado a proceso de deportación pro aquella detención 12 años antes. A los pocos días due expulsado a Tijuana.

Explicó que fue deportado aunque hacía más de una década que purgó una sentencia y a pesar de que había formado parte de las fuerzas armadas.

López creció en Estados Unidos, habla poco el español y con acento. Dijo al aspirante presidencial que en México no tiene ningún familiar ni conoce a nadie y denunció que la policía municipal de Tijuana lo maltrató.

El ex marine o infante de marina, se las ingenió para cruzar solo y sin ayuda la frontera nuevamente.

De haber sido detenido tendría que estar en prisión dos años. Volvió al área de Los Ángeles con su esposa y sus hijos, y aguardó la oportunidad de acercarse a Sanders en un encuentro del candidato con militares.

Sanders platicó al responder que hace dos meses conoció a un joven militar a quien, mientras se encontraba en el frente de batalla, de Estados Unidos le deportaron a su esposa.

“Él se encontraba allá en el frente, peleando por Estados Unidos, y deportaron a su esposa”, dijo el senador de Vermont.

El candidato explicó que este tipo de historias dramáticas no es exclusivo de los militares y dijo que tiene que pelear por una reforma migratoria integral.

Sanders la definió como una reforma que permita a los más de 11 millones de indocumentados regularizar cuanto antes su condición migratoria y que les permita “lo más rápido posible adquirir la ciudadanía estadunidense”, con lo que se librarían de deportaciones.

A su regreso a Los Ángeles luego de asistir a la concentración de militares con Sanders, César López mantiene una comunicación constante por internet con otros veteranos de guerra y exmilitares estadunidenses deportados, especialmente a México.

En una de sus últimas participaciones, López platicó sobre la señora Jazmin Mendoza, una estadunidense por nacimiento que decidió ir a vivir al lado de su esposo, un exmilitar estadunidense deportado quien ahora vive en Michoacán, de donde es originario. “Eso requiere compromiso, y no es la único que vive esa historia”, dijo.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com