SAN DIEGO.- Detrás de todo jugador de fútbol infantil sobresaliente hay un gran equipo de padres y familiares que lo hacen todo posible, el que sus hijos, nietos o sobrinos lleguen a sus múltiples prácticas y partidos cada semana, y que cubren todos los gastos necesarios.

Cada familia enfrenta diferentes retos para que sus hijos cumplan con sus responsabilidades de atletas, tanto financieras como de su tiempo, pero todo lo hacen con amor.

“Siento que estoy aquí toda la semana, pero no lo cambiaría por nada del mundo, lo hago por el bien de mis hijos”, comentó Norma Alexis Barba, madre de los jugadores Roberto Carlos (7) y Joan Carlo (3), para el club Atlante San Diego FC, y una niña que juega voleibol.

Barba agregó que mientras su esposo trabaja, ella se encarga de sus niños, quienes tienen práctica dos veces a la semana, uno de ellos tiene juego el viernes y los dos también juegan los sábados. Esta madre dedicada tiene una agenda muy ocupada pero dice que no le puede, porque “es lo mejor para los niños, se mantienen saludables y es un buen pasatiempo”.

La mamá Karla González, quien se encontraba echándole porras a su hija Kayla, de 7 años, durante su partido el 5 de marzo, en el campo Oceanview Hills en Otay, enfrenta un reto diferente a Barba, el de no poder estar presente en todos los juegos de sus hijos por sus horarios de trabajo.

Su esposo es quien lleva a Kayla, y a sus dos varoncitos, a sus prácticas y a la mayoría de sus partidos.

“Es algo difícil porque me pierdo casi todos los partidos porque trabajo, ahora salí temprano, por eso estoy aquí”, expresó González.

Sobre el reto financiero de tener a tres hijos jugando fútbol soccer, que típicamente consiste de cuotas de entrenamiento, uniformes y torneos, González resaltó de manera convincente: “preferimos gastarnos nuestro dinero aquí que en otra parte, es algo bueno para el futuro de nuestros hijos. Es una muy buena inversión”.

Ernesto López

Ellatinoonline.com