SAN DIEGO.- La mañana del miércoles, alrededor de las 5:45 fue un día fatal para Robert Warren Hanna-Jamil, un joven ciclista de 27 años.

El, como sucede en los sucesos trágicos, tal vez nunca imaginó que ese sería su último día de vida.

El incidente se produjo justo en Harbor Drive, cerca de la calle Sampson, en Barrio Logan, de acuerdo con el reporte de policía levantado por el agente Frank Cali.

Si bien, el infortunado muchacho pudo salvar su vida cuano estuvo frente a San Diego Trolley que corría en dirección sur, de San Diego a San Ysidro (Línea Azul), no así el que iba en dirección norte. Un error pudo haber sido la causa: según testigos, el joven llevaba auriculares y pudo no haber escuchado.

Se informó que Robert se golpeó, al caer de su bicicleta en las pistas y aunque el conductor del tranvía hizo todo lo humanamente posible por evitar el mortal accidente, le fue imposible.

Ahora sus familiares han tenido que lamentar la pérdida de este joven, como ha ocurrido en casos similares.

Cabe hacer mención que los accidentes que han costado vida de personas a causa de trenes y tranvías, son frecuentes en California, aunque la mayoría de los casos son descuidos.