SAN DIEGO.- Una mujer que afirma haber sido víctima de la violencia sexual acoso por parte del ex alcalde Bob Filner testificó que ella que ella fue abordada por el ex senador federal en 2013 en De Anza Cove.

Stacy McKenzie fue la primer testigo en declarar en el juicio ante la Corte Superior Diego, en el juicio que se le sigue a Filner.

Ella alega haber sido agredida sexualmente por el ex jefe del gobierno municipal, y víctima de acoso sexual.

Supervisora en Mission Bay Park

McKenzie, una gerente de distrito de la ciudad que supervisa el mantenimiento y operaciones de Mission Bay Park y algunas otras áreas, testificó que ella estaba en un evento en Clairemont, Mesa, el 21 de abril de 2013, cuando ella se acercó al entonces alcalde y se presentó.

Filner le habría dicho entonces que esperara mientras él completaba una entrevista con un estudiante de periodismo, y mientras hablaba con el adolescente, la miraba a ella en una manera «lasciva”, dijo.

La supervisora de Mission Bay Park dijo que continuación Bob Filner se habría acercado a ella y le preguntó si estaba casada o tenía un novio.

Se trató de una cita, asegura McKenzie

Y afirmó que Filner también le agarró con fuerza en las muñecas y le preguntó si quería ir a comer con él.

El dijo: «Quiero dejar esto perfectamente claro: esto no es una almuerzo de negocios, se trata de una cita», sostuvo McKenzie.»Entonces, pensé: “tengo que salir de aquí.»

Dijo que cruzó el parque y le dijo a dos guardaparques que trabajan para ella, lo que pasó.

De acuerdo con su versión, Filner se unió a ellos y puso sus brazos alrededor de ella desde atrás, y presionó contra sus nalgas, ella dijo.

“Cuando estaba empezando a hacer otras preguntas, comenzó a caer (un brazo) lentamente», dijo McKenzie.

“Me sentía condenada”

“Eso fue cuando su brazo empezó a tocar mi pecho, y yo no sé si era el codo o el antebrazo, pero tocó el pecho”, aseguró McKenzie.

Agregó haber dicho a Filner que se sentía avergonzada, pero este en vez de oirle, se rió y se alejó.

Después del encuentro, afirmó que se sentía «condenada» porque sabía que Filner tenía mal genio y ella no quería verse degradada.

“Todavía estoy ansiosa por ello; todavía me preocupa mi trabajo; sienbto que tiene muchas relaciones y no sé si todavía tenga amigos en el gobierno», dijo McKenzie.

Su caso es uno de los dos juicios pendientes contra Filner y la ciudad, de cerca de 20 mujeres que acusaron al ex alcalde.

Aunque se había anticipado la probable presencia del ex jefe del gobierno municipal, esta nunca se dio y solamente se vio representado por sus abogados.

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