Washington, 24 mar (EFE).- Volkswagen consiguió a finales de marzo retrasar un mes la presentación a un juez estadounidense de la solución para los cerca de 600.000 vehículos que circulan en el país con motores diésel trucados para ocultar sus emisiones reales.

El pasado 25 de febrero, el juez de distrito de San Francisco, Charles Breyer, dio de plazo hasta el 24 de marzo para que el fabricante alemán presentara ante su tribunal, que supervisa todas las acciones contra la marca, una respuesta clara sobre qué remedio establecerá para solucionar el problema.

Entonces, Breyer afirmó que Volkswagen había tenido seis meses, desde que el escándalo estalló en septiembre de 2015, con la revelación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos de que el fabricante utilizaba un software ilegal para ocultar emisiones, para decidir una solución.

Pero Breyer reconoció que los directivos de Volkswagen y las autoridades estadounidenses están enzarzados en arduas negociaciones y que estas están progresando, aunque lentamente, por lo que decidió ampliar hasta el 21 de abril el plazo para que la empresa dé una solución.

En una vista celebrada en San Francisco, el fabricante alemán y el Departamento de Justicia dijeron a Breyer que mantienen intensas negociaciones para llegar a un acuerdo para remediar el problema, informaron medios locales.

Por su parte, Volkswagen explicó en un comunicado que “está comprometida a resolver la investigación de los reguladores de Estados Unidos sobre la cuestión de las emisiones de diésel tan rápido como sea posible e implementar una solución para los vehículos afectados”.

“Seguimos avanzando y estamos cooperando totalmente con los esfuerzos emprendidos por el juez Breyer, trabajando con el director (Robert) Mueller, para establecer una resolución rápida y justa al litigio civil en Estados Unidos”, añadió el comunicado.