En un discurso que parece contradictorio a la retórica antiinmigrantes que le llevara a la fama, el ex gobernador Pete Wilson declaró en la Convención Estatal Republicana de California este fin de semana que apoya al candidato Ted Cruz a la presidencia “porque obviamente no es antiinmigrantes ni anti latinos”.

Cuando el ex alcalde de San Diego, ex senador y ex gobernador subió al estrado la mayoría de los asistentes a la convención dio por hecho que apoyaría a Donald Trump, pues el magnate coincide con la estrategia de Wilson de ganar votos con uso de la retórica antiinmigrantes, pero el promotor de la Proposición 187 dio la sorpresa.

Wilson empezó a culpar a los inmigrantes por los problemas económicos que sufrió California al terminar la Guerra Fría y tener que cambiar su economía de una de guerra a una de paz. Para 1996 Pete Wilson hacía que la elección presidencial se enfocara exclusivamente en el tema de la migración.

A Wilson le atribuyen algunos republicanos el inicio del decline de su partido, que en California condujo a una super mayoría demócrata y a la elección de latinos en cargos como las presidencias del senado y la cámara baja.

Pero ahora Wilson advirtió, paradójicamente, que Donald Trump “puede llevar al partido a la ruina”, al contraponer los votos de los latinos y las mujeres, a quienes Trump denigra en sus discursos por igual.

“Amigos, no podemos darnos el lujo de apoyar a un candidato que los arrastre con una plataforma diezmada”, dijo Wilson, “sabrá Dios cómo escogería jueces Donald Trump, no podemos permitirnos tener un inexperto cuando el presidente es quien debe elegir críticamente a los jueces de la Suprema Corte” de la nación.

La participación del exgobernador de 82 años de edad fue más contradictoria pues al terminar de presentar a Cruz, a quien apoyó porque dijo que no es ni antiinmigrantes ni anti latinos, el senador de Texas tomó el micrófono y enseguida se refirió a un plan para terminar con las llamadas ciudades santuario para indocumentados.

Un poco más delante Cruz reiteró en entrevistas que planea deportar a 11 millones de indocumentados y no dejar que regresen al país.

Manuel Ocaño

Ellatinoonline.com